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Memorias de Resistencia

Ley Avellaneda de Inmigración

Gracias a esta ley llegaron los primeros inmigrantes a Resistencia.

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El 6 de octubre de 1876, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, se sancionó la Ley 817 y se promulgó el 19 de octubre del mismo año. La primera que regulaba la inmigración y colonización. La ley consta de 121 capítulos, la mitad de ellos dedicada a la inmigración, y la otra mitad a la colonización. Gracias a esta ley llegaron los primeros inmigrantes a Resistencia.                                

Es muy bueno que recordemos con afecto y respeto a todos quienes integraron el primer contingente que arribó a lo que luego sería la capital de la provincia del Chaco. Estos eran sí inmigrantes en serio, habían abandonado todo, patria, amigos, afectos, pertenencias que los amarraban a su patria original para arriesgarse a lo absolutamente desconocido y lejano. Llegaron padeciendo miles de contratiempos y con esfuerzos y enormes sacrificios, dieron inicio a una tarea de años que finalmente los arraigó a su nueva patria, donde nacieron y criaron sus hijos y donde terminaron enterrados sus huesos respetables para siempre. 

No debemos olvidarlos, debemos tenerlos presentes porque fueron ellos los encargados de luchar en un medio sumamente hostil, para que nosotros hoy, podamos gozar de condiciones de vida y comodidad que ellos nunca lograron tener. No olvidemos sus nombres, muchos de sus descendientes nos acompañan y lo seguirán haciendo seguramente por mucho tiempo más, tal vez ignorando ellos y muchos de nosotros, los sacrificios que hicieron quienes fueron nuestros antecesores.

El desembarco se produjo en proximidades de lo que hoy es el club de Regatas, el 27 de enero de 1878, aunque los resistencianos conmemoramos como el día de nuestra fundación el 2 de febrero de 1878. El río Negro llegaba hasta la actual avenida Ávalos, y un monolito erigido en 1928 recuerda el sitio del histórico acontecimiento.

Todo resultó novedoso para los recién llegados, el monte circundante, los animales silvestres que vieron (monos, yacarés, etcétera), la obra destructiva de las langostas que en esos días habían pasado por el lugar. Para peor, en el mes de febrero hubo una creciente que duró bastante tiempo.

Permanecieron varios días en un galpón de la costa, para ir ubicándose luego por grupos en distintos lugares."La orden terminante era no separarse demasiado, ni dormir todos durante la noche".

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