Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Solo el 15% de los jóvenes de 18 a 24 años tiene empleo registrado

El desempleo alcanzó el 7,9% en el primer trimestre de 2025 (unos 1,8 millones de personas), y la precarización laboral avanza, especialmente entre los jóvenes.

jovenes-desoc.jpg

   Solo el 15% de quienes tienen entre 18 y 24 años trabaja en relación de dependencia registrada. Este escenario no solo profundiza la desigualdad, sino que pone en riesgo la sostenibilidad del sistema previsional, que depende del empleo formal.

   El trabajo digno —con salario justo, protección social y oportunidades de progreso— es clave para el desarrollo personal y económico. Pero hoy está lejos de la realidad de millones de argentinos. El crecimiento económico no alcanza: se necesitan políticas integrales que vinculen producción y educación.

   La educación para el trabajo está reconocida en leyes nacionales, como la Ley de Educación Técnico Profesional (26.058), pero tras casi dos décadas, su impacto es limitado. La tasa de egreso en escuelas técnicas ronda el 35-40%, y hay escasez de datos confiables sobre trayectorias educativas y laborales. Sin información, no puede haber políticas efectivas.

   Es urgente modernizar este sistema, y entre las necesidades clave se incluyen:

1. Crear un sistema nacional de información educativo-laboral para monitorear egresos, aprendizajes e inserción laboral.

2. Actualizar planes de estudio obsoletos, muchos heredados de mediados del siglo XX, y renovar equipamientos.

3. Incorporar la sostenibilidad como eje transversal en la formación técnica.

4. Rediseñar el terciario técnico como una opción atractiva y articulada con el mercado.

5. Incluir orientación laboral en el secundario común, con herramientas prácticas para ingresar al empleo.

6. Ajustar cargas horarias según competencias reales, no criterios burocráticos.

7. Adaptar calendarios formativos a los ciclos productivos, no al escolar.

8. Fortalecer la articulación entre Estado, empresas y sindicatos, con mecanismos de decisión vinculantes.

9. Crear un Marco Nacional de Cualificaciones que articule formación, competencias y carreras.

10. Monitorear cambios tecnológicos, como la inteligencia artificial, para anticipar demandas del mercado.

   Este cambio no puede ser una política de gobierno, sino de Estado. Requiere consensos amplios entre el sector público, privado, sindicatos y sociedad civil. La formación para el trabajo debe ser una apuesta estratégica, no una respuesta a la emergencia.

   El futuro del empleo en la Argentina depende de cómo eduquemos hoy. Frente a un contexto de desaceleración inflacionaria, hay una ventana para priorizar el trabajo digno. No podemos desaprovecharla.

Notas relacionadas
Te puede interesar