Advierten sobre el riesgo de desmantelar un modelo ejemplar
Según el dirigente ruralista Manuel García Solá, la reestructuración impulsada desde el gobierno nacional representa "una virtual refundación del organismo", llevada adelante con "soberbia, prepotencia y centralismo".
SÁENZ PEÑA (Agencia). "No hay mayor desatino para un gobierno que intentar desarmar un instituto de tecnología agropecuaria que ayudó al desarrollo productivo del país, y es inaudito pensar que se pretenda la recuperación de un país sin el campo", dijo Manuel García Solá, presidente del Consejo Regional Chaco-Formosa del organismo, al referirse al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y al plan de gobierno de Javier Milei de avanzar con "el desguace institucional".

El productor ganadero y dirigente institucional ruralista expresó con dureza su preocupación por los cambios que atraviesa el INTA. Y afirmó que la reestructuración impulsada desde el gobierno nacional representa "una virtual refundación del organismo", llevada adelante con "soberbia, prepotencia y centralismo".
En este sentido, García Solá se mostró especialmente crítico con la falta de un plan claro por parte de las autoridades al señalar: "Creo que ni el presidente del INTA sabía cómo iba a organizar este nuevo esquema".
Remarcó además que el INTA "cuenta con un modelo de participación territorial único en la Argentina. Somos más de 300 representantes de diversas organizaciones sociales que participamos gratuitamente en los consejos regionales", detalló, y subrayó que esta estructura permite definir de manera colectiva las líneas de trabajo de los investigadores. "Es un modelo político institucional envidiable que están destruyendo por desconocimiento", afirmó.
La falta de consulta y el desconocimiento sobre la tarea territorial del INTA fue un eje constante en sus críticas. "Los porteños con sus aliados locales, al hablar y tomar decisiones con soberbia, están desaprovechando una oportunidad de profundizar reformas necesarias", declaró. Para García Solá, lo que está en juego no es sólo una institución técnica, sino un entramado que articula ciencia, producción y territorio.
"Brugnoli dice barbaridades inaceptables"
Uno de los puntos más polémicos fue la mención a las declaraciones del empresario de Pampa del Infierno Jorge Brugnoli, quien recientemente publicó en Diario NORTE un artículo en el que pidió el cierre del INTA. García Solá no dudó en calificar esas opiniones como "barbaridades repetidas e inaceptables" y sostuvo que "hay que tomarlas de quien vienen". A su juicio, se trata de "expresiones que responden a intereses personales y no al conocimiento de la realidad productiva".
"Yo soy fundador de la Bolsa de Comercio del Chaco, y participé activamente en muchas instituciones", recordó para diferenciarse de quienes "opinan sin haber pisado nunca una experimental del INTA".
Agregó que "cuando uno conoce la cancha, sabe qué sirve y qué no", y aseguró que muchos dirigentes "hablan sólo si lo que se hace desde el INTA les conviene a sus negocios".
García Solá cuestionó que haya quienes "opinen sin el más mínimo conocimiento del territorio" y de "repetir falsedades como que el INTA se lleva el 50% de las retenciones del maíz". "Sin duda -dice García Solá- que se trata de una mentira supina destinada a justificar una decisión centralista que va en contra de los intereses de los pequeños y medianos productores".
Aportes concretos extraordinarios del INTA
En otro orden, ofreció numerosos ejemplos del impacto concreto del INTA en la producción agropecuaria del Norte argentino. Destacó el desarrollo de "Arandú INTA VG RR IMI", una variedad de semilla que será comercializada en la campaña 2025-2026.
"Va a revolucionar el control de malezas, reducir un 30% el uso de herbicidas y a aumentar en un 15% los rendimientos", explicó. También mencionó su multiplicación contra estación en Estados Unidos, en colaboración con productores locales.
Enlace público-privado
Asimismo, resaltó proyectos conjuntos con el sector privado, como la producción de felpa extralarga en colaboración con la marca de ropa Pato Pampa, y los avances en biotecnología, donde el INTA ha liderado investigaciones genéticas sobre algodón transgénico resistente al picudo. "Este desarrollo puede reducir en 50 millones de dólares el costo de producción, algo fundamental para las provincias algodoneras", enfatizó.
En el ámbito ganadero, García Solá destacó los trabajos de la estación experimental de Colonia Benítez sobre garrapatas. "Han desarrollado protocolos que permitirán ganar hasta 40 kilos más por animal al año", afirmó.
Este avance, según dijo, "implica beneficios directos en la rentabilidad del pequeño productor, además de mejoras en sanidad, reducción de costos y menos tratamientos veterinarios innecesarios".
Compromiso técnico
SÁENZ PEÑA (Agencia). Otro aspecto abordado por el dirigente chaqueño fue el compromiso del personal técnico del INTA, muchas veces invisibilizado en el debate público. "Hay técnicos que ponen dinero de su bolsillo para cargar combustible, o que arreglan las camionetas con alambre para poder llegar a los campos", denunció. A su entender, estos ejemplos son prueba del compromiso real del organismo con el productor.
García Solá criticó duramente a quienes construyen discursos sin base territorial. "Los opinadores gratuitos nunca han visitado la estación experimental de Ingeniero Juárez en Formosa", apuntó. Y fue más allá al señalar que "para opinar hay que conocer el territorio. Escuchar que hay que cerrar el INTA es una provocación innecesaria. O es ignorancia o hay intereses encubiertos", disparó.
En este contexto, convocó a los críticos a visitar las experimentales de Sáenz Peña, Las Breñas y Pampa del Infierno. "Que vengan a ver lo que se hace y después opinen. Para eso hay que tener la solidaridad de trabajar por la comunidad, no sólo por uno mismo", dijo.
El riesgo de perder lo construido
SÁENZ PEÑA (Agencia). En otro tramo de la charla, García Solá advirtió que un eventual desmantelamiento del INTA no sería un daño menor. "Reorganizar todo de nuevo puede llevar muchos años. Algún presidente dirá en el futuro, ‘volvamos a refundar el INTA’. Pero para entonces ya se habrán perdido tierras, ensayos, técnicos y conocimiento acumulado", lamentó.
Desde su experiencia como productor ganadero del Este chaqueño, destacó logros concretos como la introducción de gramíneas forrajeras y protocolos de control sanitario desarrollados por el INTA. "La vacuna contra la garrapata que usamos en el Norte fue desarrollada por el INTA, y cambió la productividad de toda la región", indicó.
Por último, dejó un mensaje firme: "Nosotros vamos a seguir militando esta institución desde donde estemos. Porque el INTA es una herramienta de transformación territorial que no se puede tirar por la borda por el capricho de unos pocos. Antes de destruir, hay que conocer. Antes de opinar, hay que escuchar a quienes trabajan en el territorio", finalizó.










