Nuevos estudios y opiniones de instituciones especializadas plantean interrogantes sobre la cantidad y el tipo de huevo adecuado para quienes tienen insuficiencia renal.
Por Martina Cortés Moschetti
Durante años, los huevos fueron considerados un alimento controvertido por su contenido en colesterol. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que pueden formar parte de una dieta saludable, incluso en personas con enfermedad renal, siempre que se consuman bajo orientación médica y en porciones adecuadas.

Según la Cleveland Clinic, los huevos son una fuente excelente de proteínas de alta calidad y contienen nutrientes claves como la vitamina D, antioxidantes y grasas saludables. No obstante, su contenido de fósforo -concentrado principalmente en la yema- puede representar un riesgo para quienes padecen enfermedad renal crónica (ERC), especialmente en estadios avanzados o bajo tratamiento de diálisis.
Las instituciones como la National Kidney Foundation (NKF) y la American Kidney Fund (AKF) recomiendan evaluar cuidadosamente el consumo de huevos, adaptándolo a las necesidades individuales de cada paciente.
Cantidad recomendada por día

La cantidad recomendada de huevos por día dependerá del estado clínico del paciente, su función renal y el tipo de tratamiento que reciba. Para las personas en hemodiálisis o diálisis peritoneal, el requerimiento proteico es mayor, y los huevos pueden ser una fuente importante de proteínas de alta calidad.
Según la AKF, los pacientes en diálisis pueden beneficiarse del consumo regular de claras de huevo como fuente proteica, pero deben limitar el consumo de yemas por su contenido de fósforo. En cambio, en etapas tempranas de la ERC, podría ser necesario moderar el consumo total de huevos y priorizar otras fuentes de proteínas con menor carga mineral.
En pacientes trasplantados, se recomienda evitar el consumo de yemas crudas o poco cocidas debido al riesgo de infecciones alimentarias, una advertencia respaldada por la NKF y la Cleveland Clinic.
Pros y contras de la yema y la clara
La yema de huevo contiene muchos nutrientes beneficiosos, incluyendo vitaminas A, D, E y K. Sin embargo, también es rica en fósforo, un mineral que las personas con función renal reducida tienen dificultad para eliminar. El exceso de fósforo en sangre puede generar problemas óseos, calcificación de vasos sanguíneos y mayor riesgo cardiovascular.
La National Kidney Foundation recomienda a muchos pacientes con ERC evitar o reducir significativamente el consumo de yemas, especialmente si sus niveles de fósforo en sangre son elevados. En estos casos, es preferible limitar la ingesta a claras de huevo, que aportan proteína sin el exceso mineral asociado.
Beneficios de las claras
Las claras de huevo están consideradas por diversas organizaciones de salud como una de las mejores fuentes de proteína para personas con enfermedad renal. Tienen un contenido muy bajo de fósforo, potasio y sodio, lo que las convierte en una opción segura para cumplir con los requerimientos proteicos sin comprometer la función renal.
La American Kidney Fund y la Cleveland Clinic coinciden en que las claras de huevo pueden formar parte regular de la dieta en pacientes con ERC o en diálisis. Además, su versatilidad permite incluirlas en tortillas, ensaladas, guisos o al horno, facilitando la variedad en la alimentación sin riesgos.
Según la National Kidney Foundation, las claras también pueden utilizarse como suplemento proteico en planes de nutrición médica para mantener la masa muscular y apoyar el metabolismo celular, sin aumentar la carga de minerales que los riñones no pueden procesar eficazmente.
Los huevos, especialmente las claras, pueden formar parte de una dieta renal saludable si se consumen con moderación y bajo la orientación de un profesional de la salud. Es fundamental adaptar la cantidad y la forma de preparación según el estadio de la enfermedad renal, el tratamiento y las necesidades individuales del paciente.
Consultar con un nutricionista especializado en nefrología es clave para aprovechar los beneficios del huevo sin comprometer la salud renal.

Argentina, el segundo país del mundo con más consumo
El año 2024 fue un récord histórico en la producción y el consumo de huevo en la Argentina. El país se posicionó como el segundo mayor consumidor mundial, superado únicamente por México (378 unidades por habitante) y por encima de Colombia (343 unidades).
Según el informe de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia), el consumo per cápita llegó a 363 unidades al año por habitante, lo que representó un aumento del 7,98% en comparación con 2023. Este nivel de consumo alcanzó los 23,5 kilogramos de huevos por persona al año.
En términos de producción, el país alcanzó 17.432 millones de huevos, lo que significó un incremento del 10,28% respecto al año anterior. Según Capia, este crecimiento fue posible gracias a un aumento del 8,64% en el parque productivo, que pasó de 53,1 millones de aves en postura en 2023 a 57,7 millones en 2024.
"Mediante la incorporación de tecnología, ampliación y creación de nuevas granjas y nuevos sistemas de manejo, el crecimiento de los niveles de huevos producidos pasó de 15,8 millones en 2023 a 17,4 millones", destacaron desde la organización.
El informe también resaltó los avances en eficiencia productiva. "El índice cajones de huevos x toneladas de maíz pasó de 5,98 cajones de huevos por toneladas de maíz a 4,08 cajones de huevos por toneladas de maíz, un 46,71% menos que en 2023. Esta también es una gran noticia", subrayaron.
*Publicado en Infobae










