Acusan a Tesla de ocultar fallas graves
Tesla siempre es noticia. Además de su meteórica ascensión en el mundo de la movilidad eléctrica, la empresa de Elon Musk hace realidad aquel dicho de que "el que mucho abarca, poco aprieta" y eso se refleja en la calidad de sus productos que van de automóviles muy buenos al fiasco de la Cyber Truck.
Sin embargo, un reciente informe revela preocupaciones sobre la calidad de algunos componentes clave. Desde ruedas que se desprenden a altas velocidades hasta suspensiones que colapsan en autos nuevos, miles de propietarios han informado fallas en partes críticas como brazos de control, ejes y sistemas de dirección.

A pesar de que Tesla ha rastreado estas fallas durante años, la compañía ha atribuido los problemas al "uso indebido" por parte de los conductores, según documentos internos y entrevistas con clientes y exempleados.
Uno que se indignó con la acusación de conducir mal su auto fue Shreyansh Jain en 2023, un ingeniero de Cambridge, Inglaterra, que adquirió un Tesla Model Y 2023 y apenas un día después, con menos de 200 km en el odómetro, la suspensión delantera derecha colapsó mientras conducía a baja velocidad.

El incidente, que dejó a su familia "aterrorizada", requirió una reparación de más de US$ 14.000, que Tesla se negó a cubrir, alegando un daño previo. Jain, quien insiste en que el auto no había sufrido ningún impacto, perdió la confianza en la marca y vendió el vehículo tras la costosa reparación.
MUSK LO SABE
Los documentos internos de Tesla muestran que la compañía ha monitoreado estas fallas durante años, calificándolas como "defectos" o "fallas" en reportes de ingeniería que terminan en manos de Elon Musk. A pesar de esto, Tesla ha optado por culpar a los propietarios, argumentando que los daños son resultado de "abuso" o "mal uso" del vehículo, como golpear los bordes de las veredas.

Los propietarios con vehículos fuera de garantía han enfrentado facturas de hasta US$ 10.000 por reemplazar ejes o sistemas de dirección. En Noruega, donde Tesla tiene una alta penetración de mercado, exempleados reportaron una avalancha de quejas por fallas en brazos de control, con algunos clientes pagando más de US$ 1000 por reparaciones en autos de menos de dos años.
Además, los documentos muestran que Tesla gastó millones en reparaciones bajo garantía, lo que afectó su rentabilidad en momentos clave, como en 2018, cuando los costos de reparación ascendieron a $ 263 millones en un solo trimestre tras lo cual comenzaron a culpar a los usuarios.
Otro aspecto alarmante es la falla en los sistemas de dirección asistida eléctricamente. En 2023, Jamie Minshall, propietario de un Model Y en Oregón, experimentó una pérdida repentina de dirección que casi lo lleva a una zanja. Este problema, reportado por más de 400 propietarios de Model 3 y Model Y entre 2017 y 2022, está bajo investigación de la NHTSA.

David Friedman, exadministrador de la NHTSA, señaló que las fallas en la suspensión de autos nuevos son raras en la industria. La alta tasa de quejas sobre suspensión y dirección en Tesla, en comparación con marcas tradicionales como GM o Toyota, subraya la necesidad de una mayor supervisión regulatoria y mejoras en el control de calidad.










