Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Opinión

No maten al INTA

Es la mejor inversión que hace nuestro país agroganadero para el presente y futuro; desmantelarlo es retroceder.

bandera inta.jpg

Parece increíble, pero nuestro país padece desde hace ya varios años el síndrome de la "no solución" para sus verdaderos problemas y los funcionarios que supimos conseguir se ocupan de complicar o destruir lo poco que anda bien.

Ya en octubre de 2016, o sea hace nueve años, escribí una carta abierta titulada "No maten al INTA" para pedir a las autoridades pertinentes que tengan una mirada más seria y resolutiva sobe esta importante entidad, máxime que todos sabemos que lleva más de 65 años impulsando la producción, la innovación y el arraigo rural en todo el país.

Desmantelarlo es borrar décadas de conocimiento, ciencia pública, trabajo calificado y verdaderas experiencias de campo de invaluable valor práctico y científico.

El INTA no es solo una institución del Estado, es una columna vertebral del desarrollo agropecuario nacional. 

Desde 1956, cuando fue creado, ha estado al servicio del país generando conocimiento, desarrollando tecnologías, acompañando a productores y protegiendo nuestros recursos naturales. Su trabajo sostiene la soberanía alimentaria, la productividad y el arraigo rural en todo el territorio nacional.

Una de las importantes particularidades del INTA es que el conocimiento que genera no queda encerrado en laboratorios, sino que se traduce en mejoras concretas en la productividad agropecuaria que a posteriori se transforma en verdaderas riquezas para nuestro país donde cada innovación, cada tecnología, cada recomendación técnica impacta directamente en los sistemas productivos reales, en miles de hectáreas, en cientos de miles de familias argentinas.

Me atrevo a expresar estas líneas, porque tuve la oportunidad de trabajar profesionalmente para el INTA y allí conocí a su gente, su compromiso, su entrega y algo muy importante que no vi en muchos lugares, el amor por su trabajo y la dedicación sin horarios a la entidad.

El INTA es una columna vertebral del desarrollo agropecuario nacional. 

Lamentablemente, hoy el INTA se encuentra otra vez amenazada por decisiones desafortunadas de nuestros magníficos funcionarios que aplican políticas y ajustes muchas veces sin haber pisado un metro cuadrado de campo y ponen en riesgo miles de fuentes de trabajo calificadas y despilfarrar décadas de conocimiento público construido al servicio de toda la sociedad.

Tenemos que ser conscientes de que el INTA es de todos, que no es solo un tema de nuestros campos y su gente, es de cada argentino. No es un gasto más como los que generan muchos de nuestros diputados y senadores. 

El INTA es una muy buena inversión, tal vez la mejor que hace nuestro país agroganadero para nuestro presente y futuro. Desmantelarlo o no fortalecerlo es retroceder indefectiblemente. 

Obviamente que está bueno hacer algunos ajustes del Estado, ya que pasaron muchos años de manejos raros y desmanejos, que era necesario rever muchos organismos sobrepoblados y los gastos superfluos, reestructurar administraciones improductivas y otras tantas canillas abiertas que no benefician al país en su conjunto, pero creo firmemente que nada de esto puede encontrarse en el INTA.

Por eso –y aunque me tilden de ingenuo o utópico– quiero apelar a la conciencia y solidaridad de cada ciudadano, cada productor, cada comunidad que alguna vez fue acompañada por el INTA, no baje la guardia y luchemos juntos por no solo su supervivencia sino también por su crecimiento.

Cuidemos nuestro INTA y así estaremos cuidando y defendiendo a la ciencia pública, la producción, el trabajo y nuestro desarrollo soberano, federal e inclusivo de nuestra bendita Argentina. 

Más de INTA+ Ver todas
Te puede interesar