NRG Argentina: la empresa que pide quiebra está investigada por lavado de dinero
La proveedora de insumos para Vaca Muerta había sido denunciada por la Dirección General de Aduanas en el fuero federal por presunto lavado de activos.

NRG Argentina, proveedora clave de insumos para la industria del petróleo y el gas en Vaca Muertaes investigada por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico 2, conducido por el juez Pablo Yadarola, y pone el foco en maniobras de sobrefacturación de importaciones por u$s 232 millones entre enero de 2019 y junio de 2022.
La operación bajo investigación consistía en declarar compras de bienes de capital a precios muy por encima de los reales. Luego, esas divisas eran reingresadas al país mediante operaciones financieras en el mercado paralelo, generando importantes ganancias.
Según la causa, muchas de esas compras de equipamiento nunca existieron y estaban destinadas, en teoría, al montaje de una planta de producción de arenas silíceas, un insumo esencial para la extracción no convencional en Vaca Muerta.
Uno de los elementos más relevantes del caso es el vínculo entre NRG Argentina y la secretaria de Energía, María Tettamanti, quien fuera gerente general de la empresa hasta apenas dos semanas antes de asumir su cargo. Su relación con la compañía generó preocupación en el ámbito político, aunque hasta ahora no está formalmente imputada.
La denuncia penal también fue impulsada en su momento por el exministro de Economía Sergio Massa, quien acusó a NRG y a la firma MARDG S.A.S. por contrabando agravado y utilización de documentación falsa. Como parte de la investigación, se realizaron allanamientos en sociedades de bolsa vinculadas a las maniobras financieras.
Según el expediente judicial, el principal proveedor de equipamiento en el exterior era Marull Heavy Equipment LLC, radicada en EEUU, cuyo único cliente era NRG. Se descubrió que Oscar Güercio, accionista de NRG Argentina, también figuraba como apoderado de la cuenta bancaria de Marull en EEUU.
Desde esa cuenta se giraron al menos u$s 37 millones, que luego ingresaron a la Argentina a través de una cuenta de la sociedad de bolsa Allaria y convertidos al tipo de cambio financiero conocido como "Contado con Liquidación" (CCL).
Además, la Aduana detectó que Güercio y Marull compartían participación en una tercera sociedad denominada MARDG, lo que sugiere una estructura compleja para triangular divisas y ocultar movimientos financieros.
El caso continúa en etapa de instrucción y pone en el centro del debate la transparencia en las operaciones vinculadas con sectores estratégicos de la economía, como el energético. También reaviva la discusión sobre los conflictos de interés en la designación de funcionarios provenientes del ámbito corporativo.













