Gin Chaco: una marca chaqueña que conquistó la Copa Argentina de Destilados
En un rincón de Resistencia, en medio de un país que enfrentaba la incertidumbre de una pandemia, nació Gin Chaco, un proyecto familiar que hoy brilla con luz propia en la escena nacional de destilados.

En la emblemática ciudad de Mar del Plata, Gin Chaco fue galardonado con la medalla de plata en la categoría London Dry de la Copa Argentina de Destilados, una de las competencias más prestigiosas y reñidas del país, donde participaron destilerías independientes de toda la Argentina.
La historia detrás de este éxito es la de Sebastián Bravo y Moira Insaurralde, quienes en 2020 decidieron apostar por una idea que les permitiría no solo sostener su economía familiar sino también poner en valor los sabores y aromas de su tierra. En plena pandemia, cuando todo parecía detenido, estos dos emprendedores chaqueños empezaron a destilar un gin con la paciencia y el cuidado de quien sabe que cada ingrediente es una historia.
"Todo comenzó casi como un juego, una manera de hacer algo diferente, pero con la seriedad y el respeto que merece un destilado", recuerda Sebastián, mientras repasa mentalmente el camino recorrido desde aquel primer lote experimental. "Al principio, era una forma de aprovechar la cerveza que no podíamos vender y que estaba ahí, esperando una segunda oportunidad", añade.
Moira, por su parte, destaca que el proceso fue un aprendizaje constante: "No había recetas estrictas, sino intuición y mucho ensayo y error. Queríamos que nuestro gin reflejara el Chaco, que tuviera ese carácter regional tan particular." Y vaya si lo lograron.
Lo que distingue a Gin Chaco es precisamente su perfil aromático y gustativo. La combinación de hierbas y frutas con impronta chaqueña dota a este destilado de una personalidad única.

Este cuidado en la selección de materias primas y en el proceso de elaboración no es casualidad. Gin Chaco comparte su espacio con la Cervecería El Perro, y ambos proyectos se alimentan del mismo compromiso con la calidad. El pequeño equipo familiar ha logrado, en pocos años, consolidar un producto que no solo responde a los estándares nacionales, sino que ya apunta a la exportación.
La Copa Argentina de Destilados, certamen que reconoce la excelencia en diversas categorías de bebidas, fue el escenario perfecto para validar ese esfuerzo. "Competir con destilerías de Argentina fue un gran desafío. La categoría London Dry es de las más exigentes y con mayor número de participantes. Conseguir la medalla de plata fue una alegría enorme y un reconocimiento a todo el trabajo que venimos haciendo," afirma Sebastián.

Más allá del premio, Gin Chaco es hoy una marca que lleva la bandera del Chaco en cada botella. Para sus creadores, el objetivo es que quien tome su gin no solo disfrute de una bebida premium, sino que también se sienta transportado a los aromas y sabores de su tierra. "Es como un viaje sensorial que queremos compartir con todo el Chaco y, eventualmente, con el pais," dice Moira con la ilusión de quien sabe que apenas está comenzando.
El camino no fue ni es sencillo. Emprender en Argentina implica desafíos constantes, desde la burocracia hasta la logística, pasando por la competencia feroz y las fluctuaciones del mercado. Pero la familia Bravo Insaurralde encontró en su pasión y en el respaldo mutuo la fuerza para seguir adelante. "Tenemos hijos, trabajos paralelos, mil cosas que atender, pero cada vez que levantamos una copa y brindamos, sabemos que todo vale la pena," confiesa Moira con emoción.
Hoy Gin Chaco mira al futuro con planes de crecer sin perder la esencia, explorando nuevos sabores y variantes con ingredientes autóctonos como la miel y la algarroba. La idea es continuar ofreciendo un producto que celebre la riqueza regional y, al mismo tiempo, cumpla con los estándares internacionales de calidad.
Así, detrás de cada botella de Gin Chaco hay una historia de amor por la tierra, de trabajo familiar, de aprendizaje constante y de sueños que se destilan gota a gota. Un éxito que llegó en tiempos difíciles y que ahora brilla para poner al Chaco en el mapa nacional e internacional de los destilados.

Un destilado con historia y en auge global
El gin, originario del siglo XVII en Europa, es hoy una de las bebidas espirituosas de mayor crecimiento en el mundo. Su base de enebro y la diversidad infinita de botánicos le dan un carácter versátil y sofisticado que conquista paladares internacionales. Según datos recientes, el consumo global de gin ha experimentado un aumento sostenido en la última década, con mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Asia liderando la demanda.
Esta popularidad se traduce en la aparición constante de nuevos productores artesanales que buscan aportar su toque regional, con ingredientes autóctonos y técnicas de destilación innovadoras. En ese contexto, Gin Chaco se inserta con fuerza como un ejemplo emblemático de cómo la tradición y la identidad local pueden mezclarse con la modernidad para crear un producto único que compite a nivel internacional.

Datos destacados sobre el gin a nivel mundial
Crecimiento del mercado global: En 2023, el mercado mundial de gin alcanzó un valor estimado de 14 mil millones de dólares, con un crecimiento anual promedio del 5,9% desde 2019. Se proyecta que para 2030, el mercado superará los 21 mil millones de dólares.
Consumo por regiones: Europa concentra la mayor parte del consumo global, con el Reino Unido como el principal mercado, seguido de Estados Unidos, Asia y América Latina en crecimiento acelerado.
Tendencias en destilados artesanales: El auge del gin artesanal y los destilados locales ha crecido un 35% en los últimos cinco años, con consumidores buscando productos con identidad regional y sabores innovadores.
Perfil del consumidor: El gin es una bebida que ha ganado popularidad entre millennials y generación Z, especialmente por su versatilidad en coctelería y su imagen fresca y sofisticada.
Variedades y sabores: El London Dry sigue siendo la categoría dominante, pero hay un auge en gins infusionados con ingredientes locales, botánicos autóctonos y ediciones limitadas que reflejan la identidad cultural de cada región.
Impacto en Argentina: El consumo de gin en Argentina creció un 40% entre 2018 y 2024, impulsado por el desarrollo de destilerías artesanales y el aumento del consumo en bares y restaurantes que popularizan cocteles clásicos como el gin tonic.











