Condenando por "comprar" a una mujer con discapacidad mental y someterla
Durante dos meses, una mujer con discapacidad intelectual vivió bajo condiciones de servidumbre sexual y laboral, tras haber sido "comprada" por una familia de la comunidad gitana en San Juan.
La víctima, que había sido trasladada desde San Luis, logró escapar en un descuido de su captor mientras vendían hilos y medias en la vía pública. Su denuncia permitió desarticular una situación de extrema vulnerabilidad y violencia, que culminó con la condena de Roberto Espiro Mitar a nueve años de prisión y al pago de una indemnización de $4.000.000.

El caso, que conmocionó a la provincia cuyana, expuso una trama de abuso sistemático, coerción física y psicológica, y explotación en múltiples niveles. Según el relato de la víctima y de testigos, la mujer fue entregada a la familia del acusado a cambio de una suma de dinero no determinada, en lo que el tribunal calificó como una "compra" para convertirla en pareja forzada de Mitar. Desde entonces, fue obligada a realizar tareas domésticas, vender productos en la calle y mantener relaciones sexuales contra su voluntad.
El Tribunal Oral Federal de San Juan dictó sentencia tras un proceso judicial que incluyó múltiples declaraciones en Cámara Gesell y una investigación que reveló intentos de encubrimiento por parte del entorno del acusado.











