Autos argentinos: ¿tienen el precio correcto?
Todos estamos familiarizados con los dichos de quienes aseguran que los 0 km son caros en nuestro país en comparación con EEUU.
Por alguna razón en un mercado dominado por las tendencias europeas seguimos referenciándonos con el país del Norte y aprendemos que en Argentina "un auto debería ser 50 % más barato si no fuese por la alta carga impositiva".

Es verdad, en Estados Unidos el auto más económico disponible en agencia es el Nissan Versa 1.6 a un precio de US$ 17.000, dependiendo del equipamiento y la región.
En nuestro país Nissan promociona el modelo 1.6 Sense MT a $25.200.900.
No son precios absolutos, son los disponibles al momento de la nota.
Del otro lado del mostrador se sostiene que si milagrosamente desapareciera esa carga impositiva, el fisco perdería recaudación y los fabricantes ganancias.
No es un fenómeno local, es una realidad global. En EEUU, según datos recientes, el costo promedio de un vehículo nuevo "Made in USA" supera los 50.000 dólares, un aumento notable en comparación con años anteriores y la tendencia es seguir subiendo.

En ese dato se funda la comparación que nos aprendimos de memoria, pero convengamos que no es lo mismo un Ford Mustang EcoBoost (el más barato) que un Fiat Cronos full equipado.
CADA VEZ MÁS CAROS
El incremento en el precio promedio de autos nuevos se debe a varios factores. En primer lugar, los fabricantes estadounidenses, como General Motors, Ford y Stellantis, bajaron la producción de sedanes y modelos compactos, enfocándose en SUV y camionetas pick-up. Estos vehículos, que suelen ser más costosos, dominan el mercado actual y -lógicamente- son más caros.
Según Iván Drury, director de análisis de Edmunds, "es difícil encontrar un auto de menos de 30.000 dólares de un fabricante estadounidense" debido a la eliminación de modelos básicos y terminaciones más económicas.

El aumento de los precios de autos norteamericanos llevó a muchos consumidores a considerar marcas extranjeras como Hyundai, Kia o Nissan, que aún ofrecen modelos más asequibles, o a explorar el mercado de autos usados. Sin embargo, incluso los vehículos de segunda mano están viendo un aumento en sus precios debido a la alta demanda y los costos asociados con las reparaciones.
Marcas como Nissan, Mitsubishi y Kia ofrecen modelos de equipamiento premium por debajo de los 25.000 dólares, como el Nissan Versa o el Hyundai Venue, que combinan eficiencia, tecnología y precios competitivos.
El enfoque de los fabricantes en vehículos más caros ha generado mayores márgenes de ganancia, pero también plantea riesgos.
Si los precios continúan subiendo, podrían alienar a una parte significativa de los consumidores, especialmente a los compradores primerizos o aquellos con presupuestos ajustados. Factores externos como aranceles comerciales podrían encarecer aún más los autos importados, afectando tanto a los fabricantes como a los consumidores, un riesgo que también tenemos en Argentina aunque consumamos autos "europeos" y no norteamericanos.










