Tras la violenta detención, fue liberado el fotógrafo de AFP
Tomás Cuesta y otros dos reporteros gráficos fueron detenidos y un movilero y camarógrafo, heridos.

La protesta de jubilados realizada el miércoles frente al Congreso Nacional derivó en una fuerte represión policial que también alcanzó a trabajadores de prensa. Tomás Cuesta, fotógrafo de la agencia francesa AFP, fue violentamente detenido por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) mientras cubría la movilización, que tuvo lugar luego de que la Cámara de Diputados no lograra el quórum necesario para debatir una recomposición de haberes jubilatorios.
Imágenes grabadas por testigos muestran el momento en que Cuesta es reducido por varios policías y obligado a tirarse al suelo boca abajo. Uno de los agentes le presiona la cara con la rodilla, mientras el fotógrafo grita: "¡Me estás lastimando!". La escena refleja una detención desproporcionada, en un contexto en el que Cuesta, claramente inmovilizado, no ofrecía resistencia.
Además de Cuesta, también fueron detenidos los reporteros gráficos Javier Iglesias y Mariana Nedelcu, a quien, según denunció, le rompieron la cámara con la que trabajaba. Los tres fueron llevados a un estacionamiento sobre la calle Hipólito Yrigoyen. Cerca de las 21, la fiscal Malena Mercurial ordenó su liberación sin presentarles cargos.
La violencia no se limitó a la Policía Federal. En otro momento de la jornada, un movilero y un camarógrafo de la señal LN+ fueron agredidos por efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) durante un avance sobre Avenida Rivadavia. Mientras transmitían en vivo tras una entrevista con Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, los periodistas fueron embestidos por los agentes con escudos y gas pimienta.
"Avanza la Prefectura con escudos... otra vez para despejar la avenida", relataba el cronista Pablo Corso, hasta que el contacto con el estudio fue interrumpido por los golpes. "¡Pará!" gritó el camarógrafo Diego Pérez Mendoza antes de que ambos cayeran al suelo. Más tarde, Corso relató que recibió un impacto de bala de goma en una pierna.
Los incidentes comenzaron alrededor de las 15, cuando la Gendarmería intentó forzar a los manifestantes a subirse a la vereda para liberar la calle.
La situación escaló con enfrentamientos entre los manifestantes y fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar la protesta. Según la PFA, se registraron cuatro detenciones durante la jornada. También se reportó la sustracción de escudos pertenecientes a Gendarmería y Prefectura durante los disturbios.
Freno al debate en Diputados
La marcha coincidió con la falta de quórum en la Cámara de Diputados para debatir dos temas clave relacionados con los haberes jubilatorios. El primero buscaba actualizar el bono de $70.000 que cobran los jubilados que perciben la mínima, congelado desde marzo de 2024. También se proponía un incremento adicional del 7,2% para compensar la inflación de enero, que no fue contemplada por el Gobierno.
El segundo eje estaba relacionado con la situación de quienes están en edad de jubilarse pero no alcanzan los 30 años de aportes requeridos. Bloques opositores impulsaban la prórroga de la moratoria vencida en marzo, mientras otros sectores proponían reemplazarla por un sistema de aportes proporcionales.
La represión a jubilados y periodistas generó una ola de repudio en redes sociales y entre organizaciones de derechos humanos, que reclamaron garantías para la libertad de expresión y el derecho a manifestarse.
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