Una casa propia de los Alpes suizos en Tirol
La historia detrás de una particular vivienda en la Capital Provincial del Chamamé.
Vivir en el Chaco y cruzarse con la silueta inconfundible de una casa alpina es como ver a un pingüino paseando en la plaza central de Puerto Tirol: una sorpresa total. ¡Pero existe! Y detrás de esa curiosa fachada, se esconde la historia de una familia, un sueño construido a pulso y algunas anécdotas dignas de una película.
NORTE se acercó hasta la localidad, que se encuentra a escasos 19 kilómetros de Resistencia, para dialogar con Carlos ‘Lito’ Coronel, constructor y propietario de una verdadera joya edilicia. El colorido inconfundible, la historia detrás del estilo arquitectónico y las anécdotas que nos deja la entrevista reproducida a continuación:

- ¿Cómo llegaron a la localidad?
- En los años ochenta, cuando el porvenir tenía el aroma de la aventura y el asado de los domingos todavía se hacía en fogones improvisados, mi familia y yo decidimos mudarnos a Puerto Tirol, dejando atrás el movimiento porteño.
- ¿Por qué eligieron este modelo de construcción, en particular?
- Las opciones habitacionales en el pueblo eran, por decirlo suavemente, bastante tradicionales; sin embargo, a nosotros nos picaba el bichito de la originalidad. Con el recuerdo vivo de las viviendas alpinas que junto a mi padre habíamos levantado para una empresa de turismo en San Martín de Los Andes, surgió el plan (¿locura?) de traer un pedacito de los Alpes al suelo chaqueño.
- El proyecto tenía sus desafíos, y no menores: imaginá intentar reproducir una casa pensada para la nieve, ¡en un lugar donde reina el sol y la humedad! Sin embargo, la estructura de hierro reticulado y el revestimiento de madera, pensados para soportar nevadas, terminaron probando ser igual de eficientes para afrontar los aguaceros y los calores extremos del Chaco. Construirla no fue nada fácil: todo era más caro y complejo que una casa "común", pero, finalmente logramos terminarla.
- De alguna manera lograron adaptarlo…
- Siempre me llamó la atención cómo, en los Alpes, estas viviendas no acumulan nieve, ya que sus techos inclinados resbalan hasta la tormenta más caprichosa. Aquí, el mismo diseño favoreció la ventilación y el aprovechamiento de los espacios: living, comedor, cocina, baño y dormitorios, adaptados a las necesidades de una familia todavía joven. Los ambientes no eran grandes, pero sí acogedores y funcionales. El altillo, que allá serviría para esquíes y leña, en nuestro caso, resultó ser el refugio ideal para juegos, libros y objetos diversos.

- ¿Qué devolución iban teniendo de amigos y vecinos cuando avanzaba la construcción?
- Al principio, lo veían nuestro proyecto como una rareza. "¡Están locos! ¿Una casa estilo europeo en medio de la llanura?", decían. También se asombraban de que el lote estuviera algo alejado, casi en la periferia, cuando la urbanización aún era sólo una promesa.
- ¿Cómo recuerdan los inicios de la edificación en la zona?
- Al comienzo fue sin luz, sin agua corriente, y con los servicios públicos asomando tímidamente, mudarse a esas tierras era para valientes. Pero para nosotros, que veníamos curtidos de largas distancias urbanas en Buenos Aires, esos veinte minutos de colectivo eran apenas un paseo.
Con los años, Puerto Tirol se transformó: llegaron los servicios, nació un parque industrial, crecieron las escuelas y la salud mejoró. Nuestra casa permaneció allí, observando cómo todo a su alrededor cambiaba sin perder ese espíritu original. No faltaron las reformas necesarias, ni las promesas de renovación que siempre parecen posponerse, como suele pasar cuando la economía se vuelve díscola.
- ¿Cómo sigue la historia con la casa alpina?
- Cuatro décadas después, la casa sigue en pie, resistiendo entera el desgaste de otros tiempos y, por qué no, como testimonio de una pequeña rebeldía arquitectónica: desafiar la lógica y traer la magia de los Alpes, aunque sea en forma de madera y sueños, al mismísimo Chaco.
Sucede que cada vez que alguien pasa y la señala con sorpresa, yo sonrío por dentro pensando en todo lo que esa osada casita alpina ha visto, y en cómo, a pesar de las décadas y las tormentas, sigue contando su historia a quien quiera escucharla.
La experiencia de vivir y crecer en una casa poco común
Por Eliana Coronel.
Cuando mis padres comenzaron a construir nuestra casa todavía no había nacido. Soy la segunda hija del exmatrimonio de "Lito" y "Fermi".

Hasta hoy no me había detenido a pensar lo que realmente significó vivir y crecer en una casa como la nuestra: de características arquitectónicas inusuales y diseño peculiar. Pienso que la importancia en valorarla y cuidarla siempre estuvo presente ya que anualmente mi papá emprendía la tarea junto con nosotras de cambiarle el color para despedir el año y darle la bienvenida al siguiente. Era casi como un ritual, aunque a la vez era la oportunidad que mi viejo tenía para enseñarnos a pintar paredes.
La casa pasó de lucir colores opacos o bien tradicionales como el blanco y marrón en sus laterales, o pasar por el verde musgo, el celeste, amarillo, entre otros. También tuvo algunas modificaciones y ampliaciones.
Nuestra casa siempre fue sinónimo de encuentro, de amistad y familia. Y para el resto de la gente quizás se relaciona con algo raro, mágico o bien que fue sacada de un cuento. De hecho, a veces los niños que pasan, como antes, preguntan si en esta casa bajita viven duendes o pitufos.
Fermina, mi mamá, su gato y perro la siguen habitando. Tiene la ardua tarea de mantenerla, cuidando sus plantas y árboles coloridos.
Hace varios años dejamos nuestro hogar, pero siempre regresamos al nido. Es bueno saber que tu casa no está tan lejos y podés volver cada tanto cuando lo necesitás.
Temas en esta nota

Puerto Tirol: 25 familias accedieron a su vivienda mediante sorteo público

El STJ rechazó un reclamo de la Cooperativa de Tirol y Sameep se encargará del servicio de agua

Puerto Tirol, capital provincial del muralismo y el arte público
Carta de lectores

Puerto Tirol: vecinos se movilizan por la falta de agua
Hoy a las 18 frente a la cooperativa

La Biblioteca Popular Olga Cristina Fernández de Puerto Tirol será distinguida
Premio Pregonero 2026

Distinción nacional a la promoción de la lectura en Puerto Tirol

El origen de Puerto Tirol, mojón que moldeó al Chaco de hoy
Postales del origen ante el próximo aniversario










