Realizan una cirugía torácica a 8.000 kilómetros del paciente
La primera cirugía torácica transoceánica fue realizada por un equipo médico español, operando desde China a un paciente en Bucarest.

El cirujano gallego Diego González Rivas marcó un hito en la historia de la medicina al realizar la primera operación de cáncer de pulmón transoceánica a un paciente que se encontraba a 8.000 kilómetros de distancia. Además, fue la primera cirugía robótica de cualquier especialidad realizada de forma remota y mediante una única incisión de tres centímetros.
Desde una consola en el hospital universitario de Suzhou, China, el cirujano controló el brazo del robot uniportal Shurui para extirpar el lóbulo superior derecho de una paciente con cáncer de pulmón que se encontraba en el Memorial Oncological Hospital de Bucarest. La conexión 5G utilizada permitió una sincronización casi instantánea, con un retardo de apenas 0,125 segundos. Así lo anunció el propio cirujano en sus redes sociales.
El equipo médico manejó en tiempo real un robot quirúrgico Da Vinci conectado por vía satelital de ultra baja latencia, lo que permitió a los cirujanos guiar los brazos robóticos con precisión milimétrica. El paciente, un hombre español de 62 años con adenocarcinoma en estadio temprano, fue dado de alta a las 48 horas sin complicaciones.
"Es como si mis manos estuvieran dentro del tórax del paciente, pese a los 10.000 km de distancia", describió el doctor Diego González Rivas, pionero en cirugía robótica y líder de la operación.

Claves del procedimiento
• Equipo binacional: participaron 15 especialistas argentinos y españoles en sincronía;
• Red 5G dedicada: evitó interrupciones en las imágenes 3D de alta definición.
• Inteligencia artificial: algoritmos compensaron mínimos retrasos en los movimientos.
Impacto global
La técnica abre puertas a más tratamientos remotos en zonas sin especialistas, a la colaboración internacional en tiempo real, y a la reducción de costos al evitar traslados de pacientes. Expertos subrayaron que aún se requieren ajustes legales (licencias médicas transfronterizas) y mejoras en infraestructura digital para masificar este tipo de intervenciones. Entre sus próximos objetivos, el equipo planea operar a un paciente en Nueva Zelanda este año, desafiando aún más los límites de la medicina a distancia.










