¿Por qué EEUU no invade Europa con sus vehículos?
Donald Trump se queja de que los europeos no compran vehículos fabricados en su país y su respuesta a eso fue penalizar casi irracionalmente la importación de vehículos extranjeros.
Pero, ¿por qué los automóviles estadounidenses, con la notable excepción de Tesla, no son más populares en Europa?

La explicación es tan simple que llama la atención que al menos algún asesor no le haya explicado a Trump que las ciudades y pueblos antiguos de Italia, Francia, Alemania o España con sus calles estrechas y adoquinadas, dan una explicación obvia de por qué, en palabras del presidente estadounidense, "los europeos no compran nuestros automóviles".
"Si a esa inquietud se le suma el costo, resulta obvio por qué no se ven demasiadas camionetas estadounidenses en las carreteras europeas", observa Mike Hawes, director ejecutivo de The Society of Motor Manufacturers & Traders, representante de la industria en el Reino Unido.

COMBUSTIBLES MÁS CAROS
"Tendemos a tener precios de combustibles más altos que los estadounidenses, por lo que preferimos vehículos más pequeños y de mayor eficiencia de combustible, mientras que ellos generalmente prefieren vehículos más grandes".

Engellau, quien trabaja para el banco de inversiones sueco Handelsbanken Capital Markets, también destaca que los precios de la nafta son sustancialmente más baratos en Estados Unidos. "Pagan por galón (3,8 litros) lo que nosotros pagamos por litro", dice.
Sin embargo, estas diferencias no han disuadido a los fabricantes de automóviles europeos de ganar cuota de mercado en Estados Unidos. Una vez más, en palabras de Trump, Estados Unidos tiene "millones de coches que llegan: BMW, Mercedes, Volkswagen y muchos otros".
En 2022 se exportaron a Estados Unidos 692.334 coches nuevos fabricados en la UE, por un valor de USD 37.000 millones, mientras que en dirección opuesta apenas se exportaron 116.207 coches nuevos fabricados en Estados Unidos.

Este desequilibrio se debe a unas "normas comerciales injustas y es necesario corregirlo", según Trump, pero la realidad -además de esos argumentos prácticos- es que Europa penaliza severamente los enormes V8 americanos devoradores de dinosaurios y altamente contaminantes, en especial los monstruosos diésel Detroit que muchas chatas equipan de fábrica para beneplácito de su mercado.










