Una mezcla doméstica que puede tener múltiples utilidades
Las propiedades de las cascaritas de limón son innumerables y se aumentan cuando las combinamos con sal. Hay un truco casero que permite aprovechar el desecho de la fruta, y convertirlo en un elemento multiuso.

Hay que colocar medio litro de agua en una olla; agregar la cáscara de 3 a 5 limones; sumar 2 o 3 cucharadas de sal fina; y mezclar hasta el primer hervor. Con esta preparación se pueden limpiar superficies como mesas o pisos, dejando un aroma fresco y un efecto desinfectante.
También permite eliminar grasa de utensilios de cocina y electrodomésticos. Es un descongestivo natural: al inhalar el vapor se alivia la congestión nasal y se despejan las vías respiratorias. Y el olor cítrico mejora el estado de ánimo y reduce el estrés.










