Superdeportivos eléctricos, mal negocio
Son épocas complicadas para la industria automotriz que tiene que decidir entre las ganancias y la demanda de los clientes, aunque siempre en un contexto de feroz competencia y caída de ventas.
La electricidad, esa especie de panacea que solucionaría los grandes problemas que traía el motor de combustión, parece que no está resultando en el segmento de los autos superdeportivos.

Primero, porque los coches siguen siendo caros y su valor de reventa dudoso por el costo de las baterías.
Segundo, los usuarios no terminan de desprenderse por el gusto de las mecánicas "de verdad" por todo lo que ella implica para los sentidos. Son varias las terminales que levantan el pie del acelerador y están demorando sus nuevos proyectos debido a que aún la demanda hace rentables a las tradicionales líneas de producción.
En ese contexto la cancelación del modelo MC20 Folgore por parte de Maserati no es solo una decisión más. Es un cambio estratégico que podría definir el futuro de la marca en su camino hacia la electrificación.

Esta decisión no se tomó a la ligera, ya que responde principalmente a la baja demanda de superdeportivos eléctricos y a un replanteamiento estratégico encabezado por Stellantis, el gigante automotriz al que pertenece Maserati.
DEPORTIVO SIN RUIDO NO VENDE
Según diversas fuentes, la razón principal de esta cancelación radica en que los clientes de Maserati aún prefieren vehículos con motores de combustión interna. A pesar del avance constante de la electrificación en el sector automotriz, el segmento de superdeportivos sigue presentando una resistencia considerable. Para muchos entusiastas, la experiencia de conducción no está completa sin el rugido visceral de un motor de combustión.

Este no es un hecho aislado. Stellantis ha decidido amortizar 1.500 millones de euros en inversiones en Maserati, afectando a varios proyectos importantes de la marca. Durante la conferencia financiera de 2024, el director financiero de Stellantis, Doug Ostermann, dejó claro que la empresa debe reconsiderar su enfoque respecto al lanzamiento de futuros modelos eléctricos de Maserati.
El MC20 Folgore prometía ser un superdeportivo revolucionario, pero el mercado no estaba preparado para recibirlo. La combinación de rendimiento eléctrico y lujo aún no logra convencer a los puristas, quienes consideran que el verdadero placer de un auto de alto rendimiento se encuentra en el rugido y la experiencia sensorial que ofrece un motor tradicional.

Y para rematarla, los chinos son líderes en la fabricación de lujosos y deportivos movidos por baterías así que no parece muy atinado competir con empresas que ya llevan años de experiencia en el tema dentro de un nicho de mercado extremadamente reducido.










