"El mercado está viendo que ya no hay más margen para ajustar"
Con un acuerdo con el FMI cuyos términos todavía el gobierno negocia, el economista plantea los desafíos de la gestión nacional para sostener su modelo de baja de la inflación. Reservas en rojo, clima político y social y una microeconomía que no reacciona, entre los temas de análisis.
Más allá de las negociaciones que derivarán en un nuevo crédito tomado por el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la sostenibilidad del modelo económico argentino es, cada vez más, puesta en duda por los más reconocidos economistas, dadas las consecuencias a nivel social y de tolerancia del ajuste, con repercusiones directas en la microeconomía, a la que ya no le alcanza solamente la baja de la inflación. Para el exministro de Economía del Chaco, Cristian Ocampo "el mercado está viendo que el Presidente tiene el manual de economía, pero ya no hay más margen para ajustar".

En diálogo con NORTE, advirtió que todo programa de ajuste fiscal tiene consecuencias políticas y sociales. Por caso, mencionó que las políticas aplicadas para sostener el superávittuvieron como variable central del ajuste a los haberes de jubilados y pensionados, lo que derivó en "jubilados movilizados (con las dos últimas marchas en CABA de alto impacto en el debate público); el fin de la moratoria previsional; tarifas de servicios volando por las nubes; y obra pública con medidas cautelares obligando a reparar rutas nacionales porque el deterioro pone en riesgo la vida de la población".
"El año pasado, la macroeconomía tranquilizó a la micro, donde estamos todos nosotros (asalariados y empresas). Pero ahora, ese modelo ya no funciona y es necesario el Sector Público, que es muy fuerte como componente movilizador del PBI.En otras palabras, la macro necesita que la micro se estabilice para que se pueda seguir en el esquema de baja de inflación y déficit cero", trazó el economista, hoy al frente de la Consultora Ocampo&Asoc.
En ese marco, dijo que el crecimiento del PBI estimado para 2025 contendrá una distribución desigualde los ingresos, a partir de grandes volúmenes exportados por sectores extractivos como la minería y la producción de petróleo y gas, "sin generar empleo ni consumo y, por tanto, no derramando a la economía real en general". Por eso, consideró necesario "un plan de abordaje al empleo", frente a niveles que se tornan elevados (6,4% en el país y 8,4% en el Chaco)".
El año pasado, la macro tranquilizó a la micro. Pero ahora, ese modelo ya no funciona y es necesario el sector público como componente movilizador del PBI.
Salvavidas
Ocampo resaltó que la semana pasada, la oposición política –a excepción de sectores del peronismo- volvió a ‘salvar’ al gobierno "en medio de una corrida cambiaria, al darle la autorización para el acuerdo con el FMI sin conocer las condiciones elementales de tasa de interés, monto y plazo". "Hubo un salvavidas del Congreso, para que el gobierno gane tiempo y pueda estabilizar la corrida", ponderó.

Con respecto a los niveles negativos de reservas del Banco Central, señaló que un alivio en los próximos meses será el ingreso de divisas por la cosecha gruesa, aunque no en los niveles previstosy menos con el esquema de liquidación vigente: "Se calculan USD 90.000 millones de exportaciones, pero el Dólar Blend (70% de liquidación al dólar oficial y 30% al valor del Contado con Liquidación) significa que el gobierno les da a los exportadores USD 18.000 millones", reveló, y recordó que "el Fondo no quiere ese esquema, sino aumentar el tipo de cambio para así poder recomponer reservas".
Para el economista "no hay dudas de que, después de las elecciones nacionales, habrá devaluación bajo cualquier formato que se elija". "El gobierno espera que le ingresen USD 20.000 millones, que son las reservas que le faltan", recordó.
Los dos modelos en pugna

En esa línea, dijo que el nuevo acuerdo con el Fondo implicará para el país hacer una corrección cambiaria, aunque el debate por estos días es cómo se hará. "El FMI pide dejar de perder reservascon el Dólar Blend para exportadores, y subir el tipo de cambio en una flotación sucia con bandas en 1300 y 1600 pesos (un piso y un techo entre los cuales el gobierno puede intervenir)", trazó, recordando que llegar a esos valores desde el actual tipo de cambio oficial de 1080 pesos por dólar "implica una devaluación importante".
Frente a ese modelo, explicó que los peligros evidentes están dados por el alto porcentaje de pase a precios de una devaluación (el denominado ‘pass through’), lo que incidiría en el nivel de inflación, sin olvidar "un aparato productivo débil" por el efecto recesivo del 2024.
En cambio, diferenció al modelo del gobierno de la propuesta del FMI, ya que la intención del Presidente es mantener el actual esquema de corrección cambiaria del 1% mensual (crawling peg), fortaleciendo las reservas con el préstamo, mientras sigue bajando la inflación hasta converger con ese 1% de devaluación mensual. "Así se anclan las expectativas para que la inflación no crezca, y eso dará credibilidad al país porque los precios de los bonos argentinos se estabilizarán, bajarán el riesgo país y la tasa de interés, y será posible volver al mercado voluntario de deuda a atraer divisas frescas, con lo cual será posible levantar el cepo cambiario y que ingresen inversiones extranjeras directas", enunció.
Sin embargo, Ocampo sostuvo que "el Fondo desconfía en darle los dólares (al gobierno) para que intervenga en el mercado, porque ya pasó durante el gobierno de Macri que no quedaron dólares pero quedó la deuda. Esa es la pulseada hoy".
El FMI pide dejar de perder reservas con el Dólar Blend y subir el tipo de cambio en una flotación sucia, con bandas en 1300 y 1600 pesos, lo que implica una devaluación importante.
Margen político
Al margen del monto y la utilización del nuevo crédito, Ocampo marcó que el FMI está observando el desarrollo de hechos políticos que van condicionando al gobierno argentino como "la convocatoria de un nuevo paro general de la CGT, las marchas de los jubilados, las universidades en alerta, la pelea con el Grupo Clarín y con el principal aliado político de La Libertad Avanza, que es el PRO, además del radicalismo; tener un Senado en contra y un Congreso con el cual cada vez cuesta más claro acordar".

Junto con eso, dimensionó que el modelo está mostrando por estos días una foto donde se ven reservas negativas y un país caro en dólares con un dólar que tampoco le permite competir en commodities y servicios.
"Creo que esta es la última oportunidad que Diputados le dio a Milei.Si no corrigen con el crédito, perderán los apoyos", afirmó, recordando también el costo de los acuerdos del gobierno nacional con los gobernadores que alinean sus legisladores para votar iniciativas del oficialismo.

Así, consideró que la sociedad cada vez es menos permeable a aquellas ideas más radicalizadas que surgen desde LLA, y sostuvo que "Milei va perdiendo capital político". "Es la historia de la historia. En la elección de medio término se juega mucho porque, si el Presidente no logra el acompañamiento que le devuelva capital político, los restantes dos años serán de caída. El mercado está viendo eso".
Temas en esta nota

Alertan por el impacto del ajuste en barrios populares
Integración socio urbana

Masiva movilización en apoyo a los trabajadores del Hospital Garrahan

Más de 2 millones de hogares perdieron subsidios en la tarifa de luz
Informe del Observatorio UBA-Conicet

Cierran una estación experimental y 41 agencias de extensión en el país
INTA

El Chaco fue una de las provincias que más fondos recibió para obras
Pese al ajuste nacional en 2024

Cartas de lectores

La gente también se ajusta a la hora de resolver el cuidado de un familiar
Caída del poder adquisitivo











