Adrián Cirera y su conjunto: chamamé maceta para el oeste del Chaco
En el vasto territorio chaqueño, donde la tierra se une con el cielo y el sol pinta paisajes dorados, el chamamé resuena como un eco ancestral, una melodía que narra historias de hombres y mujeres arraigados a su tierra.
Pampa del Infierno (Agencia) - Lejos de la cadencia pausada del chamamé correntino, en el oeste del Chaco emerge un estilo vibrante, un "chamamé maceta" como lo define Adrián Cirera y su conjunto, que fusiona la esencia tradicional con la energía contagiosa de la influencia santiagueña.
Este chamamé norteño, con sus acordes rápidos y alegres, se ha convertido en la banda sonora de las yerras y bailantas, celebrando la vida y las costumbres de nuestra gente.
Desde el oeste del Chaco, suenan “Adrián Cirera y su conjunto”
Músicos como Ceferino Juárez, un auténtico hijo de esta tierra criado en el paraje "Pampa Peligro" y con una trayectoria musical que abarca conjuntos como Los Picaflores y Camba Galleta, personifican este legado. Con su guitarra, y junto a Vicky y su acordeón, Ceferino representa una generación que aprendió el oficio de la música desde la cuna, transmitiendo de padres a hijos el amor por el chamamé.
Adrián Cirera, Héctor Sala, Silvia Cirera y Facundo Farias, miembros del conjunto de Adrián Cirera, recorren los escenarios de la región, llevando consigo este "toque" distintivo que celebra la riqueza y diversidad de nuestra identidad cultural, recordándonos que en cada acorde de chamamé resuena el espíritu de nuestra patria.










