Primera parada rumbo al 11-5
Dentro de dos días, el martes, se cerrará el plazo para la inscripción de alianzas locales con vistas a las elecciones parlamentarias provinciales del 11 de mayo. El trámite permitirá una primera mirada sobre las situaciones internas de los partidos y sobre eventuales asociaciones estratégicas, por ejemplo la que podría darse entre el radicalismo gobernante y La Libertad Avanza Chaco.
En el caso del peronismo, el agotamiento de los tiempos disponibles para las definiciones que importan (las listas de candidatos) agita de manera creciente las tensiones que ya existían antes de los comicios de 2023, acentuadas por la derrota que sacó al PJ de la Casa de Gobierno tras dieciséis años de estadía.
CAPÍTULO UNO
Comencemos por algo brevemente didáctico. La estación del martes 11, primera parada rumbo a las urnas, consiste en que todas aquellas alianzas que planeen participar en las elecciones de mayo deben anotarse como tales. Las nóminas de candidatos a la Legislatura (poder que este año renueva la mitad de sus 32 bancas) son un asunto posterior, y esas listas podrán presentarse hasta el 22 de marzo ante el Tribunal Electoral de la provincia.

Ese segundo capítulo relativiza la importancia del primero. ¿Por qué? Porque si para el martes, por caso, no hay un acuerdo entre los distintos pedazos del peronismo para la conformación de una "lista de unidad", eso no necesariamente significará que la división sea irreversible. Para el 22 bien podría haber un entendimiento que haga que todos los frentes confluyan en una misma boleta de aspirantes al Parlamento.
Ahora bien, ¿se ve posible tal cosa? Impera la duda. Por eso, el martes se anotarían por lo menos tres alianzas de origen justicialista: el Frente Chaqueño (o el nombre que se le dé en esta ocasión a la línea de Jorge Capitanich); el espacio Ahora Peronismo, que congrega a todo el "no coquismo" (allí la figura destacada es Gustavo Martínez); y el movimiento que comandan los intendentes Magda Ayala y Juan Manuel "Juanchi" García, que hasta ahora se llamaría "Chaco Primero".
COQUI CANDIDATO
En los últimos días, los referentes de todos esos sectores vienen hablando de unidad. Pero con micrófonos apagados la historia pinta diferente. Los tres espacios se desconfían y el principal de ellos, el que comanda Capitanich, se pregunta si vale la pena acordar con los otros dos. Para buena parte del entorno del exgobernador, el proceso actual es una oportunidad de dejar que los grupos disidentes se ahoguen intentando cruzar solos el río de una campaña que siempre demanda muchos -muchísimos- recursos. Consideran que darles lugares en una boleta unificada es pagar demasiado caro el arreglo. Otros dirigentes coquistas, en cambio, temen que la falta de consenso termine afectando el reparto de bancas en mayo, así como las divisiones les costó la gobernación en el ’23 (cuestión que posiblemente no haya sido tan así, pero es la lectura predominante en el kirchnerismo provincial). Capitanich no da señales claras todavía acerca de qué quiere hacer él. Recientemente, a NORTE le dijo que "no tiene definida" su candidatura y que quiere una unidad "que no sea para la traición".
En el movimiento de Ayala y García, intendentes -respectivamente- de Barranqueras y Machagai, aseguran que lo que los desvela no es el reparto de postulaciones sino "un acuerdo programático pensando en 2027", como aseguraba ayer uno de los consejeros del grupo. "Algo más cualitativo que cuantitativo", resumió. Una premisa en la que cuesta creer, porque las relaciones políticas se parecen a las del amor: necesitan de una consumación material para no quedar reducidas a un puñado de palabras bonitas.
Está, además, otro asunto abierto: la posible candidatura de Jorge Capitanich a primer diputado provincial, revelada por NORTE dos semanas atrás. Se lo piden a JMC casi todos sus seguidores más leales. Entre los posibles socios del coquismo el asunto no entusiasma. "No tiene sentido -analizaba este fin de semana una fuente próxima a Magda Ayala-. Nadie imagina que ganemos la elección provincial, y Coqui, perdiendo de nuevo, queda mal perfilado para la nacional". Cerca de Capitanich lo leen diferente. Creen que la elección está perdida, sí, pero que en caso de que el exgober obtenga un buen caudal de votos (por ejemplo, rondando 40%) el solo hecho de no perder por goleada los comicios le dará al peronismo un envión positivo rumbo a las nacionales de la primavera y el no tan lejano 2027.
También defienden la opción de Capitanich candidato en mayo por los números de sus sondeos: "Las encuestas muestran que es el que mejor está (entre todas las figuras justicialistas candidateables), y los demás no miden nada. Gustavo es el dirigente con peor imagen. Si se arregla con él, debería ser alguien a quien no se le note tanto que es gente suya", reflexionaba ayer un hombre del coquismo. Esa figura de color gustavo suave podría ser Cecilia Papp, hija del intendente de Villa Ángela, Adalberto Papp.
TABLERO RADICAL
En estos días de definiciones, no hay dudas de que la trama peronista es la más interesante, pero el radicalismo tiene lo suyo. Leandro Zdero posee todo el margen que su liderazgo nuevo, todavía sin rayones, le permite ejercer para definir quiénes serán los candidatos, si bien la experiencia demuestra que armar una lista indigesta para la dirigencia y la militancia no tiene efectos contraproducentes visibles en lo inmediato pero suele generar costos silenciosos que tarde o temprano se facturan, sobre todo si la práctica se reitera en cada turno electoral. Capitanich pudo hacer y deshacer a gusto y paladar en sus años felices, pero muchas de sus decisiones electorales fueron tomadas por parte de la estructura peronista como caprichos o desaires frente a los cuales a nadie se le ocurrió poner la otra mejilla. Varias de esas cosas le fueron cobradas al jefe partidario en 2023.
Por eso, para Zdero tener el tablero a su entera disposición es una prerrogativa que se ganó, pero también un riesgo que acecha potencialmente. Eso sí, a plazos inciertos. El crédito político, como cualquier otro, debe utilizarse sabiamente. Tarjetear sin pensarlo demasiado, sin contrastar precios y beneficios, con frecuencia acaba en dolores de cabeza.
Por lo pronto, para el gobernador los dilemas no están tanto dentro de su partido como fuera. Puntualmente, viene evaluando conveniencias y desventajas de un acuerdo con La Libertad Avanza Chaco, la fuerza local que se referencia en Javier Milei. Todo indica que Zdero reservará lugares en la boleta legislativa de mayo para los libertarios chaqueños. El diálogo del gobernador es con Alfredo "Capi" Rodríguez, principal dirigente provincial de LLA, y con los integrantes del círculo próximo de Milei que desde Buenos Aires tienen a su cargo la construcción política electoral distrito por distrito. La Casa Rosada mira más que nada a las elecciones de diputados y senadores nacionales para reducir el raquitismo de su representación en el Congreso, pero también quiere que la fuerza propia crezca en las jurisdicciones.
Por la histórica dependencia chaqueña de la lapicera nacional y por la necesidad de no repartir votos (pocos o muchos) con el mileísmo local, Zdero seguramente se inclinará por una alianza con el partido del león. Es parte de lo que podría quedar expuesto esta semana, cuando lo que sucede en las alcobas de la política deba plasmarse en los papeles.
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