Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Recurso estratégico para la transición energética

Las denominadas "tierras raras" son minerales esenciales para muchas industrias, desde la militar hasta la energética y la tecnológica. La creciente demanda y su concentración en pocas manos, especialmente en China, han puesto a estos minerales en el centro de las tensiones geopolíticas, reflejadas de manera directa en las demandas de Donald Trump a Ucrania.

Las tierras raras, que comprenden 17 elementos químicos, son fundamentales en la fabricación de productos de alta tecnología como teléfonos móviles, vehículos eléctricos, imanes de alta resistencia y baterías. Además, son esenciales para la transición energética global, especialmente en la producción de energías renovables. Según el Banco Mundial, se prevé que el uso de estos minerales podría aumentar hasta un 500 % para 2050, impulsada por la demanda creciente de tecnologías limpias y sostenibles.

El control de China sobre las tierras raras ha hecho que Estados Unidos esté cada vez más preocupado por la seguridad de sus cadenas de suministro. Es que China, a través de su dominio en la extracción, procesamiento y distribución de estos minerales, ejerce una gran influencia en la economía global. Es por eso que el gobierno estadounidense ha comenzado a trazar estrategias para diversificar sus fuentes de suministro, con una mirada especial sobre países como Ucrania, que podría albergar importantes yacimientos de estos minerales críticos. La insistencia de Donald Trump sobre este tema, al mismo tiempo que busca alternativas en lugares como Groenlandia, refleja la importancia estratégica de estos recursos en la política exterior de las grandes potencias.

En lo que respecta a Argentina, la exploración de yacimientos de tierras raras en el país es relativamente reciente. Los estudios geológicos realizados en varias provincias confirmaron la presencia de estos minerales críticos en Salta, Jujuy, Córdoba, San Luis y Santiago del Estero. La provincia de San Juan, específicamente el área de Valle Fértil, tiene –según los especialistas– un gran potencial, mientras que en Rodeo de los Molles, San Luis, sería uno de los depósitos más prometedores de Sudamérica.

El papel de Argentina en la extracción y producción de tierras raras no solo es importante desde una perspectiva económica, sino también geopolítica. En un mundo que lucha por la seguridad de sus recursos estratégicos, el país tiene la oportunidad de diversificar sus exportaciones. La explotación responsable y sostenible de estos minerales podría generar empleos, inversiones extranjeras y un crecimiento económico, pero también presenta desafíos ambientales y sociales que deben ser gestionados con responsabilidad.

Es fundamental que el país aproveche su potencial, pero también debe hacerlo con una visión clara de desarrollo sostenible y equitativo. La transición energética y digital empuja un cambio que da un nuevo impulso a las energías renovables y la revolución tecnológica, con el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En este escenario, los minerales críticos, y en particular las denominadas "tierras raras", se han convertido en piezas clave en el tablero geopolítico y económico global.

Estos minerales, como se dijo, son esenciales para la fabricación de productos tecnológicos, desde paneles solares y baterías de vehículos eléctricos, hasta componentes de dispositivos electrónicos y sistemas de defensa. China produce alrededor del 60% de las tierras raras del mundo. Este monopolio ha permitido a Beijing no sólo consolidarse como potencia económica, sino también como un actor central en la política global. La vulnerabilidad que esta concentración de poder representa para las economías occidentales es evidente. La falta de diversificación en la cadena de suministro de estos minerales críticos podría convertirse en un instrumento de presión geopolítica en tiempos de conflicto o tensión internacional.

A lo largo de la última década, las tensiones en torno a las tierras raras han ido en aumento. En 2010, cuando China redujo las exportaciones de estos minerales a Japón, la comunidad internacional comenzó a comprender la magnitud de su importancia. Los países más desarrollados, entre ellos Estados Unidos, y los de la Unión Europea, redoblaron sus esfuerzos para asegurar el acceso a estos recursos.

Las grandes potencias están defendiendo sus intereses en varios frentes, y uno de los más importantes es la cadena de suministro de las tierras raras. Y la administración Trump sabe que la  concentración crea vulnerabilidades ya que cualquier interrupción en la producción o exportación de estos minerales críticos puede tener efectos dominó en diversas industrias a nivel global.

Te puede interesar