Una "cupecita" del TC a la Pekín-Paris
La familia Perez Companc es bien conocida en el ambito del automovilismo.
El patriarca "Goyo" Perez Companc no solo fue un exitoso empresario, sino también un avezado coleccionista de autos. Su obsesión por los clásicos americanos y europeos llenó galpones diseñados con más estilo que la mayoría de los museos. Pero Goyo no corrió. Su territorio eran los eventos de regularidad, donde sus joyas brillaban entre aplausos.
Quien si corre es su hijo Jorge quien también le traspasó esos genes tuercas a Cristobal, su propio hijo con quien ya compartió auto en el Dakar pero ahora encaran un desafío casi tan grande como el raid.
Los Perez< Companc encargaron al experimentado "Panda Garage" de España con quien tienen una relacion hace tiempo la preparacion de una coupe Chevrolet 1939 como la que corriera Juan Manuel Fangio en sus inicios.




Ambos participarán de una nueva edición de la carrera Pekín – París, que está en el calendario de la Federación Internacional de Vehículos Antiguos (FIVA), admite unidades fabricadas entre 1920 y 1975 y reedita la competencia que se desarrolló en 1907, largando desde la milenaria capital de China y culminando en la glamorosa «ciudad luz» francesa, tras recorrer 14.250 kilómetros.
«Este auto lo reconstruimos hace dos años, e hicimos un par de competencias de ‘incógnito’ con el objetivo de prepararla para Pekín – París. Y nos da mucha ilusión para esta prueba de resistencia para las máquinas y los pilotos«, le confió Ezequiel Pérez Companc a la revista Campeones, sobre la cupecita de TC que participará en la Clase «B» reservada para autos Vintage construídos entre enero de 1920 y diciembre de 1947.
Con este mismo auto en pruebas Jorge Pérez Companc, con la compañía de José María Volta, consiguió imponerse en el rally Badawi Trail una carrera de resistencia para vehículos clásicos, que recorrió 7.500 kilómetros a lo largo de 17 días y por cuatro países de Medio Oriente, incluyendo el cruce completo de Arabia Saudita sin mucho ruido pero asombrando a su paso con la clásica "cupecita" de TC.










