"Es un desastre y está fundiendo a las empresas serias"
María Laura Sandoval, referente en la industria del cannabis medicinal y el cáñamo en la Argentina, criticó duramente la política para el sector.

Según Sandoval, la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) ha entorpecido el desarrollo del sector, que tenía el potencial de generar empleo y divisas para el país.
Con experiencia desde 2014 en Uruguay y como fundadora de Cannabis Austral, Sandoval ha trabajado como consultora regulatoria y logró hitos como el primer trámite de importación de genética de cáñamo en Argentina. Sin embargo, señala que las políticas públicas ineficaces han estancado una industria prometedora.
Sandoval critica duramente el manejo del sector del cannabis en la Argentina, señalando que la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) ha sido ineficaz desde su creación. Expone que la Ley 27.350, sancionada en 2017 bajo presión social de familias con pacientes de epilepsia refractaria, era innecesaria porque ya existían marcos legales suficientes a nivel nacional e internacional para regular el cannabis.
La ley abordó de manera deficiente los problemas reales: la falta de producción local, los altos costos de importar productos de cannabis y la ausencia de registro de productos Full Spectrum por parte de ANMAT, necesarios para tratamientos efectivos. Además, limitó su alcance a pacientes con epilepsia refractaria, excluyendo a otros que debieron recurrir a amparos judiciales para acceder a terapias.
Este marco regulatorio, basado en un desconocimiento jurídico y sanitario, no solo generó costos elevados para el sistema judicial y las prepagas, sino que también dejó a muchas familias sin soluciones accesibles y eficaces. Para Sandoval, esta situación refleja una política pública mal diseñada que ha obstaculizado el desarrollo del sector del cannabis en el país.

Sandoval expone cómo las modificaciones a la Ley 27.350, como la creación del Reprocann, empeoraron la situación del cannabis en Argentina.
Critica que el Reprocann fue una solución improvisada y desubicada, que permitió a empresas privadas y estatales ingresar al sector con convenios inconsistentes, falta de recursos y numerosas irregularidades, como el uso de viveros obsoletos y el desvío de productos para su venta ilegal. Además, las empresas vinculadas políticamente lograron privilegios mientras las serias enfrentaron obstáculos regulatorios.
En 2021, se promulgó la Ley 27.669, que creó la agencia ARICCAME, considerada por Sandoval innecesaria e ineficaz. Critica su falta de conocimiento técnico y legal, su lenta gestión inicial y su tendencia a arrogarse competencias que corresponden a otras entidades como ANMAT e INASE. La agencia implementó reglamentaciones confusas, como un régimen sancionatorio basado en presunciones, y mostró favoritismos políticos en sus primeras acciones.
La experta concluye que la falta de profesionalismo y las decisiones arbitrarias han convertido al sector en un "cambalache" donde prevalecen los intereses particulares, mientras las empresas formales y el desarrollo regulado del cannabis siguen sin un camino claro.
En su dura crítica al panorama regulatorio del cannabis en la Argentina, Sandoval destaca tres puntos principales:
1. Empresas que operan informalmente: aquellas que gestionan acuerdos directamente con el gobierno, sin seguir estrictamente las normas, continúan teniendo éxito en un marco regulatorio permisivo e ineficiente.
2. Funcionarios inexpertos: los responsables de diseñar e implementar políticas carecen de conocimiento técnico y actúan de manera arbitraria, afectando al sector. Sandoval los insta a dejar sus cargos si no pueden cumplir adecuadamente sus funciones.
3. Empresas serias: a las compañías que intentan cumplir con las leyes y trabajar profesionalmente, les recomienda no invertir en este sector bajo las actuales condiciones, ya que el marco regulatorio está diseñado para favorecer intereses particulares y no ofrece estabilidad.
Por su parte, Sandoval reafirma su compromiso con la transparencia y la profesionalización en el sector, pese a las trabas. También subraya que la ineficacia de ARICCAME y el Ministerio de Salud ha llevado a que las provincias comiencen a legislar sus propios marcos regulatorios, lo que genera mayor desorden y beneficia a pocos. Concluye que, mientras tanto, el sistema actual seguirá creando oportunidades para enriquecimientos "informales" a costa de un desarrollo sectorial serio.













