"El poder del mercado amenaza a la democracia"
Un análisis de 80 países entre 1990-2019 revela cómo la concentración económica erosiona la calidad institucional y la gobernanza democrática. Señala que el aumento del poder de las empresas conduce a una concentración del poder político, lo que empeora los indicadores institucionales de la democracia: aumenta la corrupción y empeora la transparencia y la rendición de cuentas.

Un reciente estudio de Seda Basihos, titulado "El poder de mercado es poder político. La presión de la reducción de la competencia sobre la democracia", analiza cómo la creciente concentración de poder económico en manos de un pequeño grupo de empresas tiene efectos adversos sobre la democracia y las instituciones políticas. Basihos ofrece evidencia empírica que relaciona directamente el aumento del poder de mercado con el retroceso democrático global, abriendo un debate crucial sobre los efectos de la concentración económica en las estructuras políticas.
Concentración económica y deterioro democrático
Basihos, doctorada en Macroeconomía aplicada e investigadora de Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge y del Kings College abarca en su estudio datos de 80 países entre 1990 y 2019, identificando una correlación negativa entre el poder de mercado y la calidad democrática. Explica que, a medida que un pequeño grupo de grandes empresas acumula mayor poder de mercado, estas también concentran poder político, utilizando su influencia para moldear políticas públicas, debilitar regulaciones y socavar la equidad de los procesos democráticos.
"El poder de mercado no es solo una cuestión económica; también es una amenaza política. Para proteger la democracia, es crucial limitar la acumulación desmedida de poder económico", concluye Basihos.
Según el análisis, alrededor del 25% del retroceso democrático observado en las últimas décadas puede atribuirse a la concentración económica. Este vínculo se refuerza al observar cómo las empresas con márgenes de ganancia elevados, situadas en la cúspide de la distribución de tamaño, incrementan su capacidad para influir políticamente.
Mecanismos de erosión institucional
El estudio detalla los mecanismos mediante los cuales el poder de mercado debilita las instituciones democráticas:
1. Aumento de la corrupción: empresas con altos márgenes económicos utilizan su influencia para financiar campañas políticas o sobornar funcionarios, afectando la transparencia de los procesos electorales.
2. Captura de políticas públicas: estas empresas logran influir en la formulación e implementación de leyes y regulaciones a su favor, limitando la competencia y favoreciendo sus intereses privados.
3. Reducción de la equidad institucional: la creciente concentración de poder exacerba desigualdades, afectando la capacidad de los gobiernos para implementar políticas redistributivas que beneficien al conjunto de la sociedad.
Impacto global y lecciones
El estudio resalta que este fenómeno no es exclusivo de una región o economía en particular, sino que afecta tanto a economías avanzadas como a países en desarrollo. Desde la influencia desmedida de las grandes tecnológicas en Estados Unidos hasta la captura de recursos naturales en países de ingresos medios, el patrón es consistente: la concentración de poder económico se traduce en un retroceso democrático.
Además, Basihos señala que el impacto es más pronunciado en contextos donde las instituciones ya son débiles. En esos casos, las grandes empresas tienen mayor facilidad para erosionar los pilares democráticos y consolidar su influencia política sin oposición significativa.
¿Un futuro más democrático?
Para mitigar estos efectos, Basihos sugiere medidas que refuercen la competencia económica y limiten la capacidad de las empresas para influir políticamente. Entre las recomendaciones destacan:
• La implementación de políticas antimonopolio más estrictas.
• La regulación del financiamiento político para evitar la captura del sistema electoral.
• El fortalecimiento de las instituciones democráticas para garantizar procesos de gobernanza más equitativos y transparentes.
El artículo de Basihos no solo documenta el vínculo entre concentración económica y retroceso democrático, sino que también pone en el centro del debate la necesidad de políticas que aborden las raíces de esta relación. Frente a una era de crecientes desigualdades y tensiones institucionales, su trabajo constituye una llamada de atención sobre cómo la estructura económica puede definir el destino político de las democracias contemporáneas.










