Antonio Saavedra: el corredor milagroso
Un milagro es un hecho inexplicable que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino. No es que Antonio Saavedra posea un poder que le permita cambiar la realidad. Pero su realidad si cambió.

Y el cambio lo atribuye a haber empezado a correr (running). Antonio tiene 56 años y hace tres que se convirtió en corredor (runner).
Diversas dolencias dificultaban su vida cotidiana, al punto de ser un "caso de cuidado" entre sus más cercanos. Había que estar atentos que a Antonio no sufriera alguna crisis.
Pero el cambio llegó. Luego de seguir los consejos de los profesionales de la salud que lo atendían, sobretodo sus problemas respiratorios y gástricos. "Caminá", era el consejo/orden que le dirigían: "Era lo único que podía hacer sin agitarme ni ahogarme", sentencia.
Hasta que, algunos amigos y conocidos "Miguel Gay, más que nadie", remarca Antonio, lo incentivaron a correr. Comenzó alternando trote con caminata aumentando la distancia en la medida que su salud lo permitía.
Y así conoció ese "universo", el de los corredores, "que lamento no haber conocido antes. Además de las ventajas que supone realizar una actividad física, me sorprendió el ambiente que se respira. Al contrario de lo que uno se puede imaginar, los corredores son personas muy solidarias entre sí. Permanentemente me ayudan, me aconsejan", señaló.
Antonio el corredor

-¿Cuándo empezaste a correr?
-Hace tres años. Empecé a trotar de a poco. Hoy estoy participando en carreras de 5 y 10 kilómetros. Pero, además, cuando entreno con los amigos solemos hacer 21 kilómetros o un poco más.
-Quiere decir que estarías en condiciones de participar en una media maratón
-Sí, aunque, normalmente participo en competencias más cortas, hasta 13 kilómetros. Ya llegará el momento también de la media maratón. Es un sueño. Estamos esperando y trabajando para eso. Supongo que en el 2025 llegaremos en condiciones de participar de los 21 kilómetros. Siempre con el objetivo de terminar el recorrido.
La salud

- Hasta acá es una historia como la de cualquier deportista, pero lo particular de tu caso tiene que ver con tu salud.
-Tuve un cuadro generalizado que involucraba el corazón, problemas gastrointestinales, pulmonares, psicológicos… Razón por las que tenía un especialista, o varios, para cada afección.
Padecía algunos cuadros que los médicos consideraban irreversibles, como en el intestino y en los pulmones. Soy un paciente de Epoc, con nódulos pulmonares y enfisema. Es una enfermedad prácticamente irreversible, se tiene que convivir por el resto de la vida. Pero, en mi caso, ambos cuadros se revirtieron.
-¿A qué atribuís el haber revertido el Epoc?
-La explicación que me han dado es que, la irreversibilidad del Epoc es teórica. Entonces, con ejercicio, una rutina severa de entrenamiento logré revertir los parámetros del cuadro. O sea, la irreversibilidad de mi caso quedó sin efecto.
Sometí a mi organismo, en general y en particular a los pulmones, a un ritmo en el que los obligué a generar células sanas que sustituyeron a las enfermas. Tengo la certeza de que lo único que me dio resultado fue correr. De alguna manera influyó en que mi organismo creara defensas y, hoy por hoy felizmente me han quitado absolutamente todas las drogas que tenía que asumir, incluyendo antidepresivos y ansiolíticos.
-¿Eran muchos medicamentos?
-Además de los que tomaba para las afecciones, tenía que tomar otros para que mi cuerpo aguante los que ya venía tomando. Era un cóctel muy muy agresivo, casi insoportable. Tenía un cuaderno para llevar la rutina por cada remedio que tomaba en el día. Ese cuaderno, hoy es un recuerdo.
-¿Qué dijeron los médicos ante tu recuperación?
- Estaban gratamente sorprendidos porque son cuadros que se consideran irreversibles. Tuvieron que repetir los estudios porque pensaron que se trataba de exámenes de otro paciente.
Los amigos del running

-Entonces, empezaste caminando y más adelante probaste correr.
-Era lo único que podía hacer sin agitarme ni ahogarme. No podía hacer otra cosa más que caminar. Y bueno, estaba como resignado. Pero ahí aparecieron los amigos corredores. Fueron los que me alentaron a empezar a trotar. Y me presentaron este universo del running, que me cambió la vida, literalmente.
Son muchas las personas que me incentivaron. Pero quiero mencionar a Miguel Gay, que influyó más que nadie para empezar. Después se fueron sumando los corredores que fui conociendo y me encontré gratamente sorprendido por el ambiente que se respira en ese mundo.
De afuera se puede pensar que los corredores son personas egoístas, por ser una disciplina individual y muy competitiva. Pero desde adentro se aprende que es un universo muy solidario, donde los competidores se ayudan y apoyan mutuamente.
Desearía haberlo descubierto mucho tiempo antes porque descubrí un ambiente totalmente distinto donde la gente es muy solidaria. Si bien me entreno con un grupo que me acompaña y permanentemente me alienta sigo conociendo más corredores y esa gente nueva igualmente me incentiva no solo cuando charlamos, sino también durante las carreras.

-¿Cómo son tus entrenamientos?
-En esta actividad necesitamos alguien que nos oriente y en mi caso cuento con la planificación del profesor Mario Benítez. Como conté, estoy corriendo carreras de 5 o 10 kilómetros pero planeo correr distancias más largas. Entonces, en algún momento llegarán esos 21 kilómetros. Pero mi entrenador quiere llevarme de a poco y estoy de acuerdo con entrenar así.
De todas maneras, si pienso que los médicos me habían prohibido correr siquiera el colectivo, no descarto que para mediados del año que viene pueda estar corriendo esa distancia. Y si la salud sigue acompañando me gustaría seguir sumando kilómetros. Quizás en el futuro llegue a correr una maratón (42 kilómetros, N. del R.).
Repercusiones

"Quiero mencionar que me generan una gran satisfacción los mensajes que recibo de personas que pasaron o están pasando por lo mismo que yo", aseveró finalmente, Antonio. "Hay gente desesperada y conozco esa desesperación", dictaminó.
"Esas personas quieren conocer qué tratamientos hice -continuó-, quieren visitarme para que les cuente cómo logré superar esas dolencias", añadió.
"Claro que, médicamente no estoy capacitado para dar ninguna recomendación, pero tengo mi historia, y con mi ejemplo los insto a que por nada del mundo cesen su lucha por recuperarse", finalizó.
No es que Antonio sea un "corredor milagroso" por una intervención sobrenatural de origen divino. Cada organismo reacciona individualmente a un estímulo. Que haya logrado revertir los cuadros que lo afectaban no significa que todas las personas con esas mismas dolencias vayan a sanar si se largan a las pistas.
Pero la actividad física sigue siendo un vehículo seguro para el viaje de la salud. Al menos, Antonio Saavedra está convencido de ello: "Tengo la certeza de que lo único que me dio resultado fue correr", asegura y por ese motivo no deja de repetir su historia.
Agradecimientos

"Doy gracias a Dios gracias y a la gente que me tendió una mano para ayudarme cuando vivía preocupado por mi salud", destaca Antonio.
En ese sentido manifestó su "profundo agradecimiento" a los doctores José González Palacio, "quien me atendió en la parte psicológica; Graciela Beatriz Gómez, en lo que refiere a los pulmones, y Carlos Salom, que seguía mis problemas gastroenterológicos", remarcó.
Agregó que no podía dejar de nombrar a "los amigos del running, en la persona de Miguel Gay, que fue quien me animó a correr, a tantos corredores que son muchos para nombrarlos, que siempre me alientan, aconsejan en esta maravillosa actividad", agregó.
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