Algodón a la deriva en el Sur
Hay marcada preocupación por la presencia de daños en lotes de algodón en distintos puntos del Chaco a raíz de la deriva de productos hormonales, que según afirman, están prohibidos usarlos en esta época del año.
SÁENZ PEÑA (Agencia). Cada vez son más los productores que denuncian en los medios y en redes sociales que sus lotes de algodón se ven afectados por la deriva de productos hormonales, entre ellos, el prohibido 2.4D. Sin embargo, las denuncias son cada vez menos. "¿Para qué?, si no hacen nada, no controlan nada, es gastar tiempo que no tenemos", dijo a NORTE RURAL un productor de la zona de Mesón de Fierro, zona donde se registra la mayor cantidad de casos.

El avance de la campaña algodonera, año tras año, registra inconvenientes por la aplicación de herbicidas hormonales con derivas que provocan daños a los cultivos, registrándose hasta el momento en la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental "entre siete y ocho denuncias".
Estos datos oficiales confirman lo que los productores dicen: ya no denuncian, por falta de acciones.
En lo que transcurre del año agrícola se ha detectado la presencia de lotes afectados en campos de las zonas de Tres Isletas, General Pinedo, Gancedo, Villa Ángela, Hermoso Campo, Du Graty, Santa Sylvina y otras localidades.
Vale recordar que, tal como lo reflejó por NORTE RURAL, varias hectáreas de algodón sufrieron las consecuencias de la deriva de herbicidas hormonales en el área algodonera del departamento de Almirante Brown. El daño fue registrado por los agricultores hace un par de semanas y, según lo menciona la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental, no tienen registro de denuncias sobre esos casos.
Los productores afectados por las derivas "no se exceden de las 200 hectáreas", pero vale aclarar que el área estatal de control "no realiza una cuantificación del daño".
CADA VEZ SE DENUNCIA MENOS
"Esto es para la risa, cuando comentás a los funcionarios te dicen que tenés razón, pero no hay reacción, no hay multas, no hay nada de nada", apuntaron ayer dos productores algodoneros de Villa Ángela que detectaron una gran franja afectada por la deriva de un producto hormonal.
VERIFICACIÓN DEL DAÑO AMBIENTAL
La Dirección de Fiscalización y Control Ambiental recibe las denuncias y, a pesar del malestar que genera tanta burocracia en los productores afectados por deriva, solamente constatan en el campo los síntomas que manifiesta el cultivo sensible a los hormonales.
"El trabajo de los inspectores es ir a la chacra y constatar la sintomatología de fitotoxicidad por herbicidas hormonales, especialmente el algodón, pero también se verifican los lotes vecinos al coincidir generalmente la etapa de barbecho con la de implantación del textil", explicaron a este diario las fuentes consultadas.
El producto que puede generar daño al cultivo emblemático del Chaco, no es solamente el 2,4D ya que también se utilizan para combatir las malezas otros productos que son hormonales.
La inspección, según refieren los responsables de las fiscalizaciones, comprende además las maquinarias utilizadas para las aplicaciones. "El control contempla todo lo que establece la ley de biocidas: tener las máquinas habilitadas, poseer las recetas agronómicas de expendio, para la compra del producto, y de aplicación, además se verifica si dieron aviso a las autoridades municipales o a los apicultores que trabajan en la zona donde se pretende realizar laboreos con el herbicida", detallaron las fuentes.
SANCIONES
Las inspecciones se extienden a los campos de los vecinos del productor que denunció el daño por deriva "y, de constatarse la utilización de productos hormonales que pueden dañar al algodón, se efectúa la sanción". "Esa persona que aplicó el producto, si no tiene el equipo habilitado ni cuenta con receta agronómica, tendrá una sanción de otro tenor", mencionan, aunque los productores afectados sostienen que "hay mucha burocracia y poca acción concreta".
El "tenor de la sanción" no corresponde definirlo a los inspectores, ya que "de eso se encargan los abogados y las autoridades". En las intervenciones, los inspectores confirmaron que "se detectan productos sin recetas y máquinas para aplicación que no cuentan con habilitación". En el caso de las maquinarias, "en los controles que se realizan en las rutas también se detectan muchas herramientas que no cuentan con la habilitación exigida por la ley de biocidas".
TRÁMITE BUROCRÁTICO
La sanción a los aplicadores por daño ambiental de los productos hormonales con restricciones, puede definirse mientras que el damnificado debe recurrir al accionar judicial para lograr un resarcimiento por los daños ocasionados.
Las actuaciones y el expediente generado desde la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental, al agricultor que tuvo daños en sus algodonales "le servirán como pruebas para que él pueda demandar a la otra parte y así lograr un resarcimiento por las pérdidas".
La burocracia administrativa no concuerda con los tiempos del productor, lo que genera el malestar entre los damnificados que dan cuenta "que todos los años ocurren derivas porque el accionar del Estado es muy débil".
LEGISLACIÓN VIGENTE
En la provincia del Chaco está vigente "una resolución que prohíbe la utilización de determinados productos de clase toxicológica de banda roja, además del 2,4D en su formulación éster butírico".
La normativa también establece que los productos hormonales tienen un período de tiempo para utilización, lo que se conoce como ventana de aplicación. El lapso durante el que no se pueden aplicar productos hormonales comprende desde el 1 de agosto al 31 de marzo, "haciendo la aclaratoria de que está prohibida la aplicación especialmente en cercanía de cultivos susceptibles, como es el algodón".










