El mercado frutihortícola: historia de dificultades pero con un presente sólido
El mercado abastece al 80% del Chaco en frutas y verduras. Atravesó crisis económicas, sanitarias y presiones del municipio.
"El piso", "El mercado", "La cooperativa". El pueblo le ha dado muchos nombres para referirse al mismo lugar. Se trata de la Cooperativa Frutihortícola Noreste, que este 14 de diciembre cumplirá 45 años de vida institucional.
Su actual presidente es Américo Barúa, quien lleva más de 25 años al frente de la entidad ubicada en Salta 2285 de la capital chaqueña. A sus 71 años recordó cómo fueron los primeros años de la asociación, la cual no tuvo un inicio fácil.
La historia se remonta a un contexto oscuro en el país, como lo fue la última dictadura militar. En ese entonces un grupo de operadores (comercializadores de frutas y verduras) vendía sus productos en un mercado ubicado en la esquina céntrica de Obligado y José María Paz.


El entonces jefe comunal de Resistencia, José Schenone (interventor militar que gobernó entre 1976 y 1978) intimó al grupo de trabajadores a desalojar esa esquina con un plazo de tres meses. En ese entonces aún no se habían organizado como entidad.
En diálogo con CHAQUEÑA, Barúa aseguró que "se cumplió el plazo y se levantó lo que había que levantar. Muchos operadores perdieron mucho. Tenían capital instalado, depósito, galpones, propiedades. Salimos a deambular, no teníamos donde caer. Ni siquiera nos dijeron que podíamos ir a tal parte a trabajar".
Pero surgió una posibilidad que les permitiría reanudar el trabajo. Una histórica fábrica de cerámicas estaba en retirada: Cerámica Toba, propiedad de Bianucci Hnos. SA.
"Yo comenzaba a trabajar en el mercado en esa época. Nos avisaron que acá (en el actual predio) había un espacio abandonado, un galpón y una pequeña oficina de lo fue una fábrica de cerámica, una de las primeras. Cuando vinimos era todo monte, un yuyal, no había baños, no había luz. Limpiamos un poco y nos instalamos. A la madrugada usábamos faroles", comentó Barúa.
El grupo comenzó a trabajar en el nuevo espacio y desde ahí comenzó a tomar forma la idea de la cooperativa. "Más de uno y en mi caso particular veníamos del sistema cooperativo. Dijimos ‘por qué no arrancamos la cooperativa a ver cómo le damos forma’. Al principio costó mucho convencer para lograr los 17 socios que necesitábamos para formalizar la cooperativa".


Sin embargo, aún iban a continuar los tiempos intranquilos. "A los seis meses, aparece nuevamente la municipalidad, después de que ya habíamos empezado a trabajar y a hacer funcionar el mercado, con ganas de instalarse en la administración del mercado. Esto generó nuevamente un conflicto entre la cooperativa en formación y la municipalidad. Fue un tire y afloje muy fuerte".
La solución iba a llegar desde la provincia. Ya con la vuelta de la democracia, gestionaron con el entonces gobernador Florencio Tenev, una medida para salvaguardar el trabajo de la cooperativa.
"Y es así que hace 45 años el gobernador Tenev firma un decreto, que luego fue publicado en el boletín oficial, que cede en comodato por tiempo indeterminado este predio", recordó Barúa.
El camino del crecimiento
"A partir de ahí fuimos creciendo. Hoy tenemos 200 asociados aproximadamente, abastecemos a toda la provincia. Siempre nos manejamos con austeridad, con administración propia, nunca tuvimos un subsidio del Estado, al contrario, aportamos al Estado".


"En las peores crisis aguantamos y sobrevivimos. Comparando con muchas cooperativas colegas que tuvimos en el Chaco, la mayoría hoy lamentablemente no están porque quebraron o se fundieron. La nuestra hasta ahora tiene vigencia".
Proceso difícil
Entre las distintas dificultades que atravesó la institución, Barúa recuerda que sacaron un préstamo bancario en la década del ’80 para construir un galpón, pero la hiperinflación complicó los planes. "Queríamos construir un galpón más para albergar más socios que se iban incorporando". Con esfuerzo superaron el escollo.
Luego, durante la crisis del 2001, Barúa recuerda que "esta cooperativa fue el único mercado del país que hizo una fábrica, la famosa Supersopa que inauguramos entre 2001 y 2002. Funcionó entre 2 y 3 años. Fue un sueño que tenía una perspectiva muy fuerte desde el punto de vista social". La iniciativa consistía en utilizar alimentos no comercializables pero que sí servían como insumo para sopas, para cocinarlo y luego venderlo.
También recuerda que durante la pandemia no dejaron de abastecer a la provincia de frutas y verduras, aunque sí hubo complicaciones con camiones con mercadería que llegaban de otras provincias, propias de las restricciones vigentes de esas provincias.
Pero las turbulencias fueron sobrepasadas y la cooperativa hoy goza de solidez institucional y también a nivel económico. Forma parte de entidades que agrupan mercados a nivel nacional como la Federación Nacional Frutihortícola (Frenafrut) e incluso a nivel latinoamericano con la Federación Latinoamericana de Mercados de Abasto (Flama).
El sueño: un nuevo predio
Para Barúa es posible "seguir creciendo" en el futuro. Para ello buscan una continuidad del trabajo hecho en los jóvenes.
Asimismo, uno de los proyectos más grandes que tienen es mudar el predio. "Este espacio ya nos quedó bastante acotado. Tenemos el sueño de un nuevo espacio físico. Éste nos quedó chico. Genera y nos generan inconvenientes".
"Siempre tenemos siempre posibilidad de sumar productores, buscamos que se asocien. Siempre hay lugarcito", repasó.
Finalmente Barúa aseguró que "el capital más importante es el consumidor". Por lo que recordó que cuentan con controles del Senasa que garantizan que los productos puedan comercializarse de forma segura.
El alcance del trabajo
La cooperativa abastece al 80% de la provincia, y recibe entre 800 y 1.000 clientes diarios, la mayoría pequeños comerciantes. Cuenta con 200 asociados, aunque juntando a todos los que trabajan de forma indirecta llegan a alrededor de 600 familias.
Alrededor de 50 productores de la zona comercializan sus productos, teniendo en cuenta que el Chaco no alcanza a producir el 15% de lo que se comercializa en el mercado. El 85% restante llegan de zonas de producción distantes a más de mil kilómetros.
Este sábado 14 de diciembre tiene previsto festejar los 45 años con una cena show junto a asociados y algunos fuera de la actividad pero que han sido parte de la historia de la cooperativa.
El horario de atención es de lunes a viernes de 7 a 11.30, y los miércoles y domingos de 18 a 22.
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