El BCRA reglamentó las hipotecas divisibles
Tras la creación de ese instrumento por parte del gobierno nacional, la autoridad monetaria reglamentó la modalidad.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) oficializó la reglamentación de las hipotecas divisibles, una modalidad diseñada para facilitar el acceso al crédito y fomentar la construcción de viviendas. Esta iniciativa, creada mediante el decreto 1017/24 y publicada la semana pasada, busca dinamizar el sector inmobiliario y promover proyectos de desarrollo urbano.
La normativa del BCRA, comunicada a través de la resolución 8135/24, detalla los mecanismos para implementar este tipo de hipotecas, aunque su ejecución dependerá del Ministerio de Economía, encargado de coordinar la oferta de líneas de crédito.
¿Qué son las hipotecas divisibles?
Estas hipotecas permiten establecer garantías sobre proyectos inmobiliarios que luego se dividirán en unidades individuales, susceptibles de incorporarse al régimen de propiedad horizontal o subdividirse en parcelas dentro de conjuntos inmobiliarios. Además, pueden constituirse sobre inmuebles o derechos de superficie vinculados a fideicomisos, siempre que el prestamista mantenga la prioridad de cobro frente a otros acreedores.
Cambios clave en la normativa
El reglamento incluye:
• Proyectos alcanzados: hipotecas sobre desarrollos destinados a subdivisión, propiedad horizontal o conjuntos inmobiliarios.
• Flexibilidad: posibilidad de hipotecar derechos reales de superficie, facilitando desarrollos verticales o en subsuelo sin necesidad de poseer el terreno completo.
• Prioridad de cobro: la entidad financiera debe garantizar su preferencia en el cobro.
• Esquema modular: una vez subdividido el inmueble, cada unidad tendrá una garantía hipotecaria y un crédito independientes.
El proceso completo, incluyendo los requisitos y condiciones, está detallado en un anexo que puede consultarse en la página oficial del BCRA o en la Biblioteca Prebisch.
Requisitos y beneficios
El decreto establece que el inmueble debe estar libre de gravámenes o, si los hubiera, contar con el consentimiento del acreedor. También exige un proyecto de subdivisión que detalle el número y las características de las unidades a desarrollar, con su correspondiente diseño urbanístico.
Este esquema permite que las hipotecas divisibles sean cedidas, securitizadas o integradas en fideicomisos financieros, lo que amplía las posibilidades de financiamiento y genera mayor liquidez en el sector.
Reacciones en el sector
El anuncio fue bien recibido por los desarrolladores inmobiliarios, que esperan que esta herramienta impulse la construcción, facilite el acceso a la vivienda y promueva la generación de empleo en el rubro. La posibilidad de hipotecar derechos de superficie y optimizar el uso del espacio en zonas urbanas densas representa una oportunidad clave para revitalizar el mercado.
Con esta reglamentación, el gobierno busca no solo promover la inversión privada, sino también sentar las bases para un mercado hipotecario más dinámico y accesible. Sin embargo, su éxito dependerá de un contexto económico estable, con baja inflación y mejoras salariales que permitan a los ciudadanos asumir compromisos crediticios sostenibles.










