Abigeato: la lucha sin cuartel
El robo de ganado, la faena clandestina y otro tipo de ilícitos que sufre el productor ganadero del Este chaqueño encuentran un trabajo unificado entre la Policía, los productores y las entidades intermedias. "No podemos seguir tolerando semejante daño que se comete contra la propiedad privada del productor", comentó a NORTE RURAL Marcos Vitter, presidente de la Federación Chaqueña de Asociaciones Rurales (Fechasoru).
SÁENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz). Algunos han colocado cámaras de seguridad para al menos saber quiénes son los que entran en sus campos y van derecho hacia donde está el ganado vacuno. Otros, en cambio, optaron por armar grupos en la red Whatsapp y alertar lo que sucede, sobre todo por las noches, en la zona que va de Quitilipi, Machagai, Plaza, Vedia y otras localidades donde reina el delito por parte de los cuatreros.

Los productores dicen que han encontrado un aliado a la hora de luchar contra este flagelo, que es la Policía Rural y el diálogo con el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, un comisario retirado que fue convocado por el gobernador Leandro Zdero para ejercer este cargo.
"Con Romerito hemos hablado mucho, y conoce la provincia, sabe dónde está la zona roja del abigeato y tomó medidas para que la Policía Rural pueda acompañarnos y así ocurre", indicó Vitter.
En un esfuerzo conjunto entre productores ganaderos afectados por el accionar de los cuatreros, la Policía y las instituciones del sector, los operativos se vienen realizando dando así un golpe contra este delito.
UN CASO QUE CONMOCIONA
Días atrás, un informe proveniente del Juzgado de Garantías y Antidrogas Castelli, a cargo de José Luis Kerbel, daba cuenta de un allanamiento en un campo ubicado en el paraje Las Muñecas, donde un sujeto tenía animales en pastaje con otro ciudadano, aprehendido en una causa por abigeato. Se procedió al registro de 300 hectáreas y donde hallaron 253 animales vacunos de las categorías terneros/as, vaquillas novillos, vacas, toros con varias irregularidades, 19 terneros orejanos, 4 de marca poco visible, 1 con adulteración de marca, 30 animales de marca desconocida, 14 animales de varias marcas sin contramarca, 6 animales con señal y marca líquida diferente. Todos quedaron alojados en el mismo establecimiento.
UN PELIGRO PARA LA SALUD PÚBLICA
Lo que se pone en el ojo de la tormenta con lo ocurrido es la ausencia de control bromatológico de parte de los municipios a carnicerías y locales de venta al público de carnes tanto vacuna como ovina o porcina.
El caso del productor de Colonia Uriburu es por demás rayano en el escándalo sanitario, ya que el veterinario de la Policía analizó la carne y observó que partes de los restos de uno de los animales tenían tumores compatibles con tuberculosis generalizada.
O sea, era carne enferma, no apta para el consumo humano. La rápida acción de la Policía hizo que se secuestre dicha carne de las heladeras del carnicero.
"La verdad que es una permanente zozobra de los productores y lo peor es que algunos ya están desahuciados por la triste realidad que les toca vivir", dicen los productores de la zona.
"Gracias a que se colocaron las ‘cámaras campo’ se logró establecer quiénes son los que hicieron todo esto", destacaron.
Cómo denunciar un hecho de este tipo
SÁENZ PEÑA (Agencia). El productor ganadero y médico veterinario Jorge Omar Castagne sugirió a todos los ganaderos del Norte argentino que sufren las consecuencias del abigeato en sus diversas formas, que es necesario establecer nuevos parámetros a la hora de hacer la denuncia por este delito.
"Estoy cansado de asesorar a dirigentes y explicarles que en la primera denuncia no hay que decir que te robaron el animal, porque eso es excarcelable", dijo al sitio Agroperfiles el facultativo, que viene insistiendo con este planteo ante la gran cantidad de casos de cuatrerismo, faena clandestina y robo de animales.
DENUNCIAR POR MALTRATO ANIMAL
Explicó, además, que hay que cambiar el relato en las denuncias, especificando que cuando te roban el animal y sufre estrés por ser maltratado, alteran el bienestar del animal, que se le da por protocolo de sanidad y todas las normativas que obligan a cumplir.
"Ese momento de estrés altera los químicos internos del animal, porque el pH de la glucosa se transforma en tóxicos, entonces ahí comienza la intoxicación de la carne; la glucosa que era normal se convierte en ácido láctico, ese ácido invade los músculos y se centraliza, eso es adulterar la carne. Luego cuando se hace la faena clandestina, le agregan toda la adulteración que está en los códigos bromatológicos sanitarios", detalló.
"Cambiemos el texto de denuncia, de manera que los fiscales y los jueces puedan interpretar que eso no es excarcelable, sino que es adulterar carne de consumo humano, que se le vende a la gente como alimento certificado que pasó por un frigorífico, que está en condiciones aptas, pero que no es así", indicó.










