La deuda pública crece a niveles récord
Datos recientes de la Secretaría de Finanzas, aumentó en lo que va del año en el equivalente a u$s 87.734 millones, llegando al monto récord de u$s 458.407 millones, frente a los u$s 370.673 millones registrados al inicio del año.

El incremento se dio a pesar de que el gobierno pagó los vencimientos pactados, reflejando la complejidad de un sistema donde, paradójicamente, cuanto más se paga, más crece la deuda.
En este contexto, la administración de Javier Milei dejó en claro que el pago de la deuda pública será prioridad. Así quedó explicitado en el proyecto de Presupuesto 2025, actualmente en discuión en el Congreso, que establece que la mayoría de las partidas estarán sujetas a una cláusula de ajuste automático para garantizar un superávit primario equivalente al 1,5% del PBI, cerca de u$s 7.000 millones.
Sin embargo, este monto apenas sería suficiente para cubrir los intereses de la deuda externa, dejando un importante desafío por delante: los vencimientos de capital alcanzan aproximadamente u$s 25.000 millones. Ello implica que, sin nuevas fuentes de financiamiento o renegociaciones significativas, la sostenibilidad de la deuda pública continuará siendo un tema crítico para la economía nacional.
En tanto, el crecimiento de la deuda pone presión sobre otras áreas del presupuesto, dejando sin recursos a sectores y políticas públicas esenciales. La estrategia a largo plazo para manejar esta carga financiera es la principal preocupación de la gestión de Milei, en un contexto donde las expectativas de la población y los compromisos internacionales están en constante tensión.
Panorama crítico
En agosto de 2024, la deuda en situación de pago normal creció en el equivalente a u$s 6.318 millones respecto de julio, según los datos oficiales. El incremento incluye tanto deuda en moneda extranjera como en pesos y refleja dinámicas preocupantes en la gestión del endeudamiento público.
El aumento de la deuda pública se debe, en gran medida, a los bonos indexados por inflación y a instrumentos como las LECAP (Letras de Capitalización del Tesoro), que generan intereses mensuales que se acumulan como nueva deuda.
La deuda indexada por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) se disparó desde u$s 46.143 millones en diciembre de 2023 a u$s 125.431 millones en agosto de 2024. Las LECAP, además, representan una transferencia de deuda desde el Banco Central hacia el Tesoro, lo que profundiza el problema estructural.
En julio, el Tesoro emitió diversos instrumentos financieros, incluidos Letras del Tesoro, Bonos del Canje y otros títulos, para cubrir sus necesidades de financiamiento.

Reservas bajo presión
Por otro lado, el informe de la Secretaría de Finanzas señala que las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) aumentaron en u$s 317 millones en agosto respecto de julio. Sin embargo, este aumento incluye activos comprometidos, como el oro valorado en u$s 1.000 millones, destinado a préstamos a corto plazo. También se contabilizan como reservas brutas los dólares ya comprometidos para el pago de deuda, mientras que las reservas netas siguen siendo negativas por más de u$s 5.000 millones.
Impacto limitado del blanqueo
El esquema de blanqueo de capitales diseñado por el gobierno, según admitió el propio ministro Caputo, ofrece condiciones sumamente laxas para los aportantes: hasta u$s 100.000 es totalmente gratuito, y para montos superiores se aplica un impuesto muy bajo.
Se estima que el dinero en efectivo que será declarado no superará los u$s 4.000 millones, una cifra que, aunque incrementaría las reservas brutas en la porción depositada como encaje bancario, no revertirá las reservas netas negativas ni resolverá los problemas estructurales de la economía.
Déficit fiscal oculto
A pesar de proyectar un superávit primario, este se diluye al considerar los intereses que se capitalizan y que se pagan mediante la emisión de nueva deuda. El déficit fiscal real, según este análisis, es monumental.
La estrategia del gobierno, liderada por el ministro Caputo ha sido financiarlo mediante endeudamiento en lugar de emisión monetaria. Sin embargo, el enfoque depende de mantener restricciones como el cepo al envío de dinero al exterior, ya que sin esta limitación sería prácticamente imposible captar financiamiento.










