Hilux Champ, la pickup más espartana
La Hilux Champ era una apuesta segura de Toyota para producirse en Zárate, pero por ahora los ejecutivos de la marca eluden comentar algo. Este vehículo tiene poco que ver con la conocida pick-up Hilux en realidad.
Se trata de un modelo totalmente utilitario y de trabajo, aunque la marca intentará encontrarle también alguna aplicación recreativa.

Aunque comparte el chasis y las motorizaciones con la Hilux convencional, se trata de una configuración simple y desprovista de todo tipo de lujo a fin de lograr un precio mucho más accesible que el de una camioneta mediana tradicional. Estéticamente, la marca japonesa buscó darle una imagen simple y sobre todo rústica, con cierta inspiración en las viejas Land Cruiser.
Su aspecto se caracteriza por los trazos rectos y formas cuadradas que no buscan llamar la atención sino ser completamente funcional.

Por eso, la Champ prescinde de cualquier detalle decorativo: todo el frente, parrilla y paragolpes es de plástico negro sin pintar, cuenta con llantas de acero y faros halógenos. Por detrás, la caja de carga es como la de los repartidores, con laterales rebatibles o inclusive puede adquirirse sin barandas o solo la versión chasis-cabina para que el usuario instale su propia carrocería.
INTERIOR FUNCIONAL
Por dentro es la más austera de las camionetas, después de todo es para trabajo, el tablero es muy simple y desprovisto de accesorios. Nada de pantallas ni centro multimedia, tan solo instrumental con velocímetro y luces testigo -la versión base carece de tacómetro-, aire acondicionado opcional y como único ítem de confort, levantavidrios eléctricos. Esta lista puede variar según el mercado, pero la idea es que solo cuente con lo esencial para el día a día.

Mecánicamente es una Hilux convencional: además del chasis, comparte su gama de motores. En Tailandia estará disponible con tres opciones, una naftera 2.0 VVTi de 137 CV y 183 Nm de torque, acoplado a una caja manual de 5 marchas o una naftera 2.7 VVTi de 164 CV y 245 Nm de par, en este caso asociado a una caja automática de 6 marchas.

La tercera versión equipa el conocido propulsor turbodiesel 2GD 2.4, que desarrolla 148 CV. En todos los casos, la tracción es trasera.
Más adelante podría incorporarse una versión 4×4 con reductora.










