La mano de Favaloro
Finalmente, la obra de ‘Chingolo’ De Biasio en homenaje al Dr. René Favaloro encontró su lugar en el hall del Hospital 4 de Junio ‘Dr. Ramón Carrillo’ de Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco).
La mano sosteniendo un corazón enfermo, es la obra que José Herminio ‘Chingolo’ De Biasio esculpió en homenaje al Dr. René Favaloro; y la pergeñó cuando se enteró de su muerte y fue invitado a participar del III Encuentro de Escultores Centrochaqueño que se realizó en la Plaza San Martín de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña en el año 2.000.



La obra fue la ganadora de ese encuentro de escultores, y la realizó en quebracho colorado, mide 1,40 metros y pesa 150 kilos. Comentó el artista que cuando comenzó a esculpir la mano del médico argentino, quiso que en el centro quedara el corazón, y así fue, pero la naturaleza le trajo una sorpresa: "Como sería mi suerte, porque una mano no dice nada, pero cuando empiezo a hacer el corazón, el corazón tenía un defecto, una enfermedad de la madera le había comido el pedacito que yo quería que fuera el corazón, eso fue lo que le aportó la naturaleza, estaba enfermo el corazón. Entonces, si Favaloro puso sus manos sobre el corazón que se estaba muriendo para salvarlo, lo dejé, así como estaba y pensé, vamos a tratar de salvarlo, y así salió esta obra".
Por algún tiempo, muchos habrán visitado la obra de la mano de Favaloro en el hall del Hotel Gualok, pero luego fue donada para ser colocada en un hospital, y se la conservó en el edificio de la Junta de Clasificaciones de Presidencia Roque Sáenz Peña, hasta que finalmente encontró su lugar, el Hospital 4 de Junio.
‘Chingolo’, como todos lo conocen, nació en Laguna Paiva, Santa Fe, y fue a vivir junto a su familia a la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco) al cumplir un año, por lo que se siente saenzpeñense de pura cepa. Allí hizo su vida, conoció a Ana María ‘Nety’ Montenegro, y formaron una familia junto a sus hijos José Alejandro, Carina y María Bárbara.
No solo transforma la madera en arte, en sus inicios forjó el hierro, por eso muchos recuerdan sus faroles, candelabros, arañas, rejas que no repetían diseño; crea la obra que se propone. Antes de artista fue comerciante, dueño de La Casona, un comedor por donde pasaron todos los saenzpeñense de la época. Hoy vive en la localidad de Santa Ana de los Guácaras en la provincia de Corrientes.

















