La horticultura chaqueña tiene su FODA
El consumo creciente de frutas y hortalizas en la provincia muestra un gran mercado a abarcar con producción local. Así lo confirma un trabajo hecho por la Mesa Frutihortícola del grupo Agroperfiles especialmente para NORTE RURAL .
SÁENZ PEÑA (Agencia). No todo es color rosa ni rojo ni verde en la actividad frutihortícola en el Chaco, pero en la balanza hay más pros que contras para su desarrollo, que necesita del impulso y aporte con financiamiento crediticio para poder afianzarse en un sistema productivo que tiene gran demanda en los consumidores locales.

La Mesa Frutihorticultura del grupo Agroperfiles, integrada por productores y técnicos privados y del INTA, realizó un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (FODA) de la actividad.
FORTALEZAS
Hay productores hortícolas y nuevos actores incorporándose al rubro con más tecnología. Hay una mayor utilización y búsqueda de información y de usos de planes de organismos.
Si bien es cada vez menos accesible, por decisiones tomadas en el ámbito nacional como los programas Pro Huerta del INTA, el modelo tiene todas las posibilidades de ser adoptado en ámbitos locales y provinciales.
El consumo creciente de frutas y hortalizas en la provincia muestra un gran mercado a abarcar con producción local.
La población se encuentra ávida de comprar y consumir productos del km 0 y producidos localmente en forma responsable. A la par, se observa una mayor cantidad de productores de productos orgánicos.
OPORTUNIDADES
Es necesario -señala el trabajo- exponer y promover una campaña del compre chaqueño, que pone en valor productos regionales que ya se están imponiendo en algunas localidades con las ferias francas y el mercado en tu barrio, como el caso del municipio de Sáenz Peña.
En este marco, es evidente, como una oportunidad para el sector, que hay una mayor conciencia de los consumidores de comprar productos locales y orgánicos.
Es necesario el inicio de diálogo con el sector gastronómico para sinergizar la asociación.
El efecto pandemia trajo consigo la necesidad imperiosa de autoabastecernos como provincia, al haber problemas de logística y circulación.
Como oportunidades se mencionan que hay hábitos de consumo que van cambiando y que necesitan productos sanos.
A la par, un dato importante, es que hay disponibilidad de tierras ociosas en cercanías de todas las localidades provinciales, siendo estas potenciales cinturones verdes.
DEBILIDADES
La producción frutihortícola del Chaco tiene baja tecnificación, calidad media de productos, no hay continuidad en la oferta de hortalizas, desánimo en el sector por bajos precios, imposibilidad de competir con productos de otras provincias, escasa mano de obra y falta de infraestructuras para producir contra temporada.
AMENAZAS
La actividad tiene varias amenazas, como la escasa mano de obra. Se lo ha visto en la cosecha de sandías, por ejemplo. A ello se suman los precios oscilantes y la informalidad en el sector.
Hay una escasa protección en precios frente a productos que provienen fuera de la provincia. Es evidente la imprevisibilidad para poder invertir.
Falta de lineamientos (o de un plan) a nivel gubernamental que organicen a los distintos tipos de producciones.
Como provincia hace falta establecer metas y que en las mismas se incluyan a todos los productores. Hay una baja o nula presencia de empresas proveedoras de insumos específicos de horticultura.
EL EQUIPO DE AP
El equipo productivo y técnico de la Mesa Frutihortícola del Grupo Agroperfiles está coordinado por las ingenieras Griselda Banzhaf y Mariela Fogar. Lo asesoran los ingenieros Luis Lupi y Roberto Gillard, y lo integran Alina Ruiz, Miguel Cáceres, Sergio Bastiani, Graciela Leguizamón, José Schpeir, Adriana Kizur, Claudia Pinatti, Rubén Leffner, Sebastián Álvarez, Silvia Herrera, Valerio Szbovoda y Sergio Navarro.










