"No somos comunistas"
El Presidente y Caputo dieron una entrevista al Financial Times con respuestas evasivas. "Afuera nadie pregunta por los controles cambiarios", dijo el ministro.

El presidente Javier Milei le dijo al diario británico que no está listo para levantar los controles cambiarios y argumentó que una fecha fija para eliminar la medida es incompatible con su "régimen de libertad absoluta". Los periodistas Michael Stott y Ciara Nugent contaron que "el libertario argumentó que, para que se eliminen los controles, la inflación galopante del país tenía que caer aún más, entre otras condiciones económicas".
"No somos comunistas, somos libertarios", dijo Milei. "Hay una cuestión filosófica detrás de esto, que es que no puedo fijar fechas porque no pienso como un planificador central. Pensamos en términos de un régimen de libertad".
"Los controles, impuestos por un gobierno anterior en 2019 en medio de una crisis económica, fijan el peso a un tipo de cambio oficial y limitan las compras de moneda extranjera por parte de individuos y empresas, creando un mercado negro para la moneda estadounidense y disuadiendo la inversión extranjera", prosigue el artículo de Stott y Nugent.
Milei, que devaluó el tipo de cambio oficial en más del 50% al asumir el cargo en diciembre del año pasado, había dicho anteriormente que esperaba eliminar los controles a mediados de 2024. Cuando se le preguntó si era el momento adecuado para eliminar los controles, Milei dijo, en la entrevista conjunta con su ministro de Economía, Luis Caputo: "No, todavía no".
"Caputo también cuestionó la urgencia de eliminar las restricciones, diciendo que si bien no quería "subestimar a las personas que analizan los controles de divisas (...) casi parece infantil centrarse en si (ellos) terminan en dos meses, tres, cinco u ocho. Eso no importa. Siempre vemos inversores en la economía real y honestamente, nadie pregunta por los controles cambiarios".
Dijo que los controles podrían "levantarse cuando el "exceso de dinero" haya terminado" y agregó que se debían cumplir tres condiciones "simultáneamente" para hacerlo. Una era la caída de la inflación mensual a menos del 2,5%, en comparación con el 4,2% de agosto. "Las otras condiciones implicarían que los bancos nacionales vendieran su extensa tenencia de bonos del gobierno argentino a corto plazo para financiar un mayor préstamo a las empresas y aprovisionarse para la demanda reprimida de dólares que se ha acumulado bajo los controles", dice el FT.
Milei expresó su frustración con los inversores que exigieron saber cuándo se eliminarían los controles, argumentando que el cumplimiento de las condiciones dependía en gran medida del comportamiento del sector privado. Agregó que la eliminación de los controles de capital no dependía de un acuerdo con el FMI, al que la Argentina le debe u$s 43.000 millones. "Ya hemos comenzado a levantar algunas de las regulaciones que conforman los controles. Y estamos haciendo todo eso por nosotros mismos", dijo.
"Si alguien viene y nos da mucho dinero, bueno, entonces sí, mañana abrimos (los controles). Pero estamos trabajando como si eso no fuera a pasar... es como si fuéramos extremadamente reacios al riesgo". Pero Caputo agregó que el Gobierno todavía estaba considerando si iniciar negociaciones con el FMI sobre un paquete de préstamos de reemplazo, que incluiría "new money" (dinero fresco) "para aumentar las reservas netas" que ayudarían a "levantar los controles (cambiarios)".
El ministro de Economía negó que el peso estuviera sobrevaluado. "No podemos esperar que el tipo de cambio real sea tan bajo como lo fue durante la peor crisis económica de la historia de la Argentina", dijo. "Creemos que debemos ganar competitividad no devaluando nuevamente, que es lo que la Argentina ha hecho siempre. La solución es crecer, lograr un superávit fiscal y bajar los impuestos".










