El drama de la ludopatía juvenil
Los usuarios de plataformas de apuestas ilegales a las que se accede a través de internet aumentaron un 150% en un año en nuestro país. El dato se conoció en una reunión informativa que se realizó en la Cámara de Diputados de la Nación para abordar las problemáticas relacionadas con ciberapuestas y ludopatía que afectan especialmente a los más jóvenes.
En esa oportunidad, se explicó que debido a que las plataformas ilegales de apuestas están radicadas en paraísos fiscales se dificulta el control estatal sobre esas operaciones. El problema de la ludopatía en menores de edad se agudizó durante la pandemia, aseguran expertos en la temática que, por otra parte, advierten que la adicción a este tipo de juegos de azar afecta a distintos grupos de la población, pero impacta más en los adolescentes, afectando sus relaciones familiares y sociales. En el encuentro que se llevó a cabo en el Congreso de la Nación, se informó también que, entre enero y septiembre del año pasado, cerca de 11 millones de usuarios de nuestro país ingresaron al menos una vez a sitios de apuesta en línea.
Un sondeo realizado por la consultora Opina Argentina realizado en los primeros meses de este año, reveló que el 16% de los adolescentes y jóvenes de 16 a 29 años reconocieron realizar apuestas online en forma regular. Los datos que se comienzan a conocer sobre este fenómeno generaron preocupación en distintas organizaciones no gubernamentales y legisladores de las distintas provincias. Casi todos coinciden en señalar que la ludopatía debe ser abordada como un problema de salud pública. En ese sentido, aconsejan trabajar en distintos espacios para concientizar y proteger a los jóvenes que cada vez están más expuestos a un ciclo peligroso de endeudamiento y adicción. Para algunos profesionales de la salud, la adicción al juego es una enfermedad comparable a condiciones médicas serias y por lo tanto debe ser tratada como tal.
En junio pasado la Asociación de Loterías Estatales Argentinas y la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos lanzaron una campaña para alertar sobre este nuevo problema y denunciar que se detectaron 254 sitios de apuestas ilegales que habilitan el acceso a las apuestas a los menores de edad, algo que está expresamente prohibido en nuestro país. Se trata de sitios ilegales que eluden las regulaciones aprovechando los vacíos legales y utilizando dominios internacionales. Un comunicado difundido por ambas entidades señaló que mientras los sitios legales operan bajo estrictas normas de control e implementan procesos, recursos y tecnologías que garantizan no sólo que los menores no puedan jugar, sino también que los mayores lo hagan en un entorno seguro y responsable, los que operan en la ilegalidad no aplican ningún tipo de control. En ese sentido, se supo que se radicó una denuncia penal ante la justicia federal solicitando el bloqueo de estos sitios de apuestas ilegales que operan en el país sin ningún tipo de control ni autorización.
La preocupación por este fenómeno llegó al Congreso de la Nación. En la Cámara Baja, un plenario de las Comisiones de Adicciones y Control de Narcotráfico, Acción Social y Salud Pública, Comunicaciones e Informática y Legislación Penal llevó a cabo en junio pasado una reunión informativa para abordar la temática de ciberapuestas y ludopatía. En este encuentro se explicó que desde una edad cada vez más temprana, niños y adolescentes están expuestos a un entorno digital donde las apuestas están al alcance de la mano. Según los especialistas en adicciones, esta fácil accesibilidad combinada con la naturaleza adictiva de los juegos de azar favorece el desarrollo de la ludopatía en edades tempranas.
Así, lo que alguna vez fue considerado un pasatiempo destinado a personas adultas, el avance de las tecnologías permite que hoy ese entretenimiento invada el mundo digital y atrape la atención y el dinero de adolescentes e incluso niños. Se observó, además, que con el incremento exponencial de plataformas de apuestas en línea, acompañado de estrategias publicitarias agresivas que incluyen desde anuncios en camisetas de equipos de fútbol hasta en redes sociales, la industria del juego ha encontrado en los jóvenes un mercado lucrativo y vulnerable. Es necesario, frente a este nuevo escenario, adoptar medidas para evitar la adicción a los juegos en línea y generar una mayor conciencia en la sociedad sobre los riesgos asociados, especialmente entre niños y adolescentes, a este problema.










