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Cartas de lectores

Argentina rica con habitantes mendigando

Señor director de NORTE:

Cada vez que decido expresar algunas apreciaciones, es porque tengo un motivo o una razón volcar en este prestigioso matutino como un ciudadano de a pie que soy. Me permito hacer mención a notas anteriores que para algunos —si las leyeron— estoy convencido de que dijeron "¿a quién le puede interesar?", pero nuevamente estoy presente porque esas líneas estuvieron y aún están presentes y vigentes, también si a alguien le crea incertidumbres mencionaré las fechas publicadas y sus títulos.

El 22 de septiembre de 2018 "Un ciudadano indignado sobre los inmigrantes y los planes sociales. El 8 de julio de 2020 "Entre todos para cuándo", relacionado por la pandemia. El 15 de septiembre de 2020 "Bendita y querida Resistencia", me refería a los jóvenes que iban a las grandes ciudades en busca de trabajo. 

El 20 de septiembre de 2020 "Estamos a tiempo", me referí a que muchos preferían la comodidad, sin ser coherentes con lo que decían y hacían para recuperar el lugar que la Argentina tenía en el mundo. 

El 23 de octubre de 2020 "A mi querido pueblo, General Vedia". Fue como un merecido reconocimiento a los primeros pobladores. El 28 de enero de 2022, "Sepamos valorar la dignidad", hice referencia a la situación económica, emocional desesperanza de muchísimas familias. 

El 2 de mayo de 2022 "El amor a las personas y el amor al país", se relacionaba con el amor y la convivencia de los seres humanos del cual nacen también los matrimonios y las consecuencias las pagan los hijos si no se recapacita a tiempo. 

Lo mismo ocurre con el país cuando confiamos en personas desleales que convencen a quienes les prestan los oídos a propuestas falsas, acompañamientos que desaparecen antes de llegar a la esquina porque están llenos de egoísmo, ideados solo para beneficios personales o partidarios. 

El 17 de diciembre de 2022, la carta "Por qué buscar otros horizontes cuando tenemos un valioso país como Argentina": en los últimos años estamos comprobando la emigración de personas de distintas edades a otros países en busca de un mejor porvenir, todo a la inversa de lo que ocurrió hace 150 años.

 Deberíamos luchar por lo nuestro desde el lugar que nos pertenece y no buscar en otros sitios, si aquí podemos recuperar lo que se fue de nuestras manos. Tenemos las herramientas necesarias ¿por qué no defendemos desde nuestra casa y no aportar nuestras capacidades a extraños? 

El 29 de enero de 2024: "Si tenemos dignidad, nadie nos pondrá precio": quise encontrar en familias desesperadas y angustiadas una simple reflexión para salir de esa situación; aparentemente no llegaron mis ideas, o bien algunos tienen otras estrategias o capacidad de convencimiento, por ello aún siguen aumentando las desesperanzas. 

El 2 de abril de 2024, "Somos seres humanos, no objetos en desuso": la sensibilidad poseo por naturaleza, expresé la tristeza que ocasionan personas grandes en edad, olvidadas por su familia, y otras  por haber pasado de ser útiles en algún momento; luego fueron olvidados por aquellos seres irracionales.

Aquellos que supimos andar con los pies descalzos, con alpargatas bigotudas, ropas con remiendos, con una azada, pala o rastrillo en el hombro, o prendidos de manceras de un arado o rastra para juntar los rastrojos, tirados por bueyes o equinos, y el esperado momento de cosechar lo producido.

En esta actividad también están mis hermanos cuya única diferencia eran las edades. Con orgullo puedo expresar que tuvimos padres ejemplares, dos seres humanos con valores, dedicación, respeto, ofreciendo siempre consejos sanos basados en que la ciencia seguirá avanzando, y para vivir íbamos a necesitar prepararnos con estudio y trabajo honesto, sin tener que llegar a mendigar para vivir o ser usado por otras personas que solo piensan en ellas.

Para plasmar mis ideas y vivencias, trato de ser lo más simple y basarme en las realidades. Así como me referí en una de las notas anteriores respecto a los que se radicaron en grandes ciudades, viviendo en barrios carenciados, sin tener trabajo, dependiendo de subsidios —si bien les corresponde, provienen de impuestos—, estoy seguro de que no les alcanza y el futuro de esas personas será de lástima. Hoy muchos ya tienen nietos y la dignidad no aparece para que despierten y recapaciten.

Si hacemos unos kilómetros comprobaremos que existen miles de hectáreas de tierras fértiles sin un sembrado, cubriéndose de malezas y monte, cuántas familias hoy viven en esos lugares en forma paupérrima y son oriundos de esas zonas desperdiciadas, ¿por qué no vuelven y producen alimentos que en la actualidad se adquieren en otros lugares para el consumo en pueblos y ciudades cercanos? 

Deseo que en algún momento reflexionemos pensando en la realidad actual y en las generaciones futuras, quizás es mucho pretender, pero si dejamos de lado la llamada "viveza criolla" que entiendo ya tiene cuatro generaciones de fabricar pobreza, ahora podríamos llamarla "torpeza de cómodos y haraganes". 

Tenemos todo escrito... Constitución Nacional, constituciones provinciales y leyes promulgadas para hacer cumplir. Es momento de pedir a gritos "¡Despierta, querida Argentina!".... aquí estamos para disfrutar de una eterna grandeza.

Pero para eso primero debemos estar unidos, con patriotismo, dejando de lado apetencias. Si le hace cosquillas lo que leyó, le pido que contenga la risa, porque más que un anhelo es una necesidad.

RICARDO LUIS WIRZ

DNI 8606389

RESISTENCIA 

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