Decile adiós a los hongos de las paredes
Cómo evitar la aparición de hongos o cómo eliminarlos de las pinturas y revestimientos texturados, tanto en interiores como en exteriores.
Últimamente se está viendo la formación y proliferación rápida de hongos -que se manifiestan como puntos negros- sobre algunos sectores de superficies pintadas, especialmente donde se mantuvo la condensación de humedad provocada por las actuales condiciones climáticas.







Estos puntos negros se visualizan en encuentros de muros con vigas, recovecos o paños donde la ventilación exterior es inferior a la de otros sectores más expuestos, como, por ejemplo, cielorrasos de balcones en los primeros pisos o en viviendas tipo casa en barrios privados. Esto sucede ya que en el último tiempo ha habido importantes saltos de temperatura, con altos porcentajes de humedad ambiental pero también diversas lluvias. Evidentemente, esto puede afectar directamente a las superficies exteriores, especialmente al poco tiempo de haber sido pintadas. Este efecto aparece también, y no casualmente, en lugares donde hay bastante vegetación. Ante el hecho consumado no cabe otra solución que efectuar la limpieza correspondiente de esos hongos con una solución de hipoclorito (lavandina) en agua o con productos antihongos para limpieza específicos.
Vale tener en cuenta que las pinturas están conformadas por elementos como emulsiones o resinas (látex, etc.) y también por aditivos y pigmentos (colorantes). A su vez la formación y secado final o duro de una película de pintura aplicada requiere de un tiempo adecuado, que en general es de 7 a 10 días como mínimo, dependiendo justamente de las condiciones de humedad y temperatura. Es decir, en presencia de alta concentración de humedad, la dureza final de la película requerirá más tiempo de secado para evitar la aparición de hongos. Cuando se habla de exteriores se debe pensar en proteger las superficies, aunque también embellecer y conservar las superficies, funciones que cumplen las pinturas y revestimientos texturados, los cuales son muy decorativos y cada vez más utilizados. En ese orden de ideas, se destaca el uso de colores y texturas con pinturas que cumplan características adecuadas, como por ejemplo la de ser impermeabilizantes y así evitar la proliferación de hongos.
Exteriores
En estas superficies existe una exposición directa a la intemperie y, por lo tanto, se debe tener en cuenta no sólo las características de las pinturas o revestimientos, sino también los desafíos que imponen las inclemencias del tiempo.
El otro caso a tener en consideración es el uso de colores preparados muy intensos, es decir con mucha pigmentación (volumen de colorantes). Esta gran cantidad de carga en pinturas para exterior siempre disminuye su protección y provoca que la buena calidad de un revestimiento tenga un punto de debilidad, y que esto puede afectar aquella normal formación de la película de pintura teniendo en cuenta las condiciones climáticas. Es así, que la presencia de humedad suele provocar marcación a modo de líneas verticales sobre el color y, por lo tanto, en la terminación de los productos aplicados. Cuando se trate de colores más intensos las probabilidades de este efecto serán mayores o más visibles. En este caso puede resolverse aplicando una mano adicional del producto, siempre en condiciones climáticas adecuadas.
En cuanto a los productos sugeridos para utilizar, aquellos llamados ‘impermeabilizantes’ con cierta elasticidad en su película, generalmente auto limpiantes, son los que otorgan una mejor protección. Es importante respetar los rendimientos en litros por metro cuadrado de superficie a pintar indicado por los fabricantes para lograr una respuesta adecuada en tiempo y forma.
Interiores
Con respecto a los ambientes interiores también es habitual la formación y proliferación de hongos, y hay diversos motivos que los provoca. Los más destacados son las condiciones de humedad ambiental alta, la poca ventilación de las habitaciones y la utilización de calefactores sin salida al exterior. Las recomendaciones son: preparar las superficies adecuadamente según su estado, tanto para el repintado como para revoques nuevos, utilizando productos de limpieza para hongos o solución de lavandina en agua en caso de tener presencia de esos microorganismos, evitando el trapeado para no provocar el traslado de los hongos de un sector a otro. Y luego, la utilización de pinturas antihongos, para lo cual el mercado ofrece una variedad de productos especiales. Y también, pinturas al látex fabricadas con nanotecnología que incluye partículas de plata con actividad anti hongos natural. Todas ellas son muy efectivas.
Asesoró, Hugo Drago, técnico en pinturerías Sui Color (www.propimat.com.ar)










