Atención del parto en bovinos y cuidados del ternero
Los técnicos del INTA Colonia Benítez elaboraron un informe sobre los cuidados que deben tener los productores ganaderos en el parto de bovinos y cuidados del ternero recién nacido.
SÁENZ PEÑA (Agencia). La Estación Experimental Agropecuaria Colonia Benítez del INTA subraya que el momento del parto y los primeros días de vida del ternero son cruciales en el ciclo ganadero. Por esta razón, en agosto y septiembre, durante la temporada de parición, se organizan capacitaciones y material de difusión dirigidos a quienes trabajan en la atención de terneros y vacas a campo. El objetivo es resaltar la importancia de los cuidados del ternero y la madre durante el parto.

Aquí se enfatiza la relevancia de seguir ciertos consejos durante esta etapa crítica, incluyendo la profilaxis obstétrica, la gestión adecuada de la gestación y el parto, y las medidas específicas para el manejo de partos demorados o distócicos, así como la atención del ternero al nacer.
El periparto es un período delicado en la cría bovina, y es crucial invertir en prevención de complicaciones independientemente del valor de la hacienda. Una atención adecuada puede prevenir la pérdida de terneros y, en algunos casos, incluso la de la madre, así como evitar problemas sanitarios que comprometan el crecimiento y ganancia de peso posterior del ternero.
Para evitar las principales causas de mortalidad es esencial que los productores, y en particular el personal de campo, estén capacitados y bien preparados. Durante las recorridas, el personal debe llevar en su maleta los elementos básicos necesarios, como curabicheras, antisépticos, antibióticos, antiparasitarios inyectables, jeringas y agujas limpias, para la curación de los terneros recién nacidos.
GESTACIÓN
La gestación es el período durante el cual el ternero se desarrolla dentro del vientre de la vaca. La duración promedio de la gestación es de 285 días (9 meses). La duración puede verse influenciada por varios factores, como la edad de la madre, el sexo del ternero y factores genéticos, entre otros.
DIAGNÓSTICO DE LA GESTACIÓN
El diagnóstico de la gestación se realiza mediante tacto rectal, aunque actualmente muchos veterinarios también utilizan ecografías. Lo ideal es efectuar este diagnóstico lo antes posible después de retirar los toros, según la capacidad técnica y habilidad del profesional.
PARTO: CONSIDERACIONES
El parto incluye diversos procesos fisiológicos implicados en el nacimiento de la cría y se extiende por 12 a 24 horas; al finalizar, se produce la fase de secundinación o eliminación de "parias", que dura de 3 a 12 horas aproximadamente, durante la cual se eliminan los restos placentarios y comienza el puerperio.
CUIDADOS DE LA VACA DESPUÉS DEL PARTO
Es importante eliminar la placenta para evitar que la vaca la ingiera accidentalmente, brindar tranquilidad a la madre y al recién nacido, y permitir que la madre lama y amamante al ternero (calostrado). Además, se debe controlar la retención de placenta y, si es necesario, tratarla con antibióticos. No se debe traccionar la placenta de ninguna forma.
Para la ayuda del parto: buscar un lugar adecuado para trabajar, el animal debería estar acostado, limpiar la zona del animal a manipular con antisépticos, siempre colocarse guantes y como primera medida se debe evaluar la situación con precaución y tranquilidad para determinar si será necesaria la ayuda en el parto o el vientre parirá solo.
ATENCIÓN DEL TERNERO
Después del parto, es crucial atender tanto a la madre como al ternero. La atención debe iniciarse lo antes posible para prevenir complicaciones, pero sin intervenir excesivamente para asegurar el reconocimiento madre-cría y evitar el "aguachamiento", especialmente en vaquillas. Nosotros llamamos a esta primera atención el ABC del ternero recién nacido: respiración, buen calostrado y curación del ombligo.
Lo primero es controlar que el ternero respira bien, con un ritmo normal y sin secreciones u obstrucción de las vías respiratorias.
En cuanto al calostro, es la primera secreción de la ubre tras el parto y debe ser consumido por el ternero dentro de las primeras horas de nacido. Esto asegura una mejor cobertura inmunológica, aumentando las defensas del ternero para resistir enfermedades. En casos de terneros débiles, malas madres o problemas con la ubre, es imprescindible el apoyo del personal de campo para facilitar el amamantamiento inicial.
Se suma la curación del ombligo, que es una práctica recomendada para prevenir enfermedades y complicaciones. El primer momento para curar el ombligo es en las primeras 24 a 48 horas después del nacimiento. Se debe usar un antiséptico para prevenir infecciones y favorecer el secado del cordón umbilical. Se recomienda aplicar el antiséptico sin introducirlo dentro del ombligo para evitar contaminaciones y colocar curabicheras por fuera, masajeando suavemente la zona. Después de 8 a 10 días, el cordón umbilical se seca y cae, momento en el cual se debe revisar nuevamente el área para prevenir infecciones o infestaciones. También es recomendable aplicar antiparasitarios endectocidas inyectables, como la doramectina, para prevenir bicheras en el ombligo.
Es esencial palpar el cordón umbilical para verificar su tamaño; un diámetro normal es el de una birome. Si se detecta un tamaño mayor (más de 15 mm) o bultos, se deben aplicar antibióticos, como la oxitetraciclina LA, para evitar infecciones bacterianas sépticas en las articulaciones (poliartritis séptica o "caruá"). El tratamiento con antibióticos debe mantenerse por al menos 72 horas.
RECORRIDAS DE POTREROS DE PARTO
Es recomendable mantener a las vacas y vaquillas próximas al parto en potreros específicos y aumentar la frecuencia de las recorridas para atender oportunamente los partos y terneros recién nacidos. Es crucial que el tamaño y limpieza del potrero faciliten la localización de los terneros y que el personal designado sea observador y ágil para detectar problemas y actuar rápidamente.










