Autismo, juegos y agua
La Fundación ‘Somos Puente’ inauguró recientemente sus actividades, y lo hizo desde su misión de apoyar de forma integral a niños con discapacidad y autismo, y a sus familias; con un enfoque centrado en la escucha, la comunicación y el juego, teniendo como principal propósito facilitar la integración social y el bienestar emocional.
Somos Puente es una fundación que se inició en la ciudad de Resistencia (Chaco) a partir de la necesidad de crear un espacio inclusivo donde se promueva el desarrollo de los niños con discapacidad y autismo, reconociendo la importancia de la escucha activa, la empatía, la comunicación respetuosa y el juego como herramientas fundamentales para su crecimiento y felicidad. Además, sus integrantes asumieron el compromiso de proporcionar apoyo emocional, educativo y terapéutico a las familias, fomentando su participación activa en la sociedad y promoviendo la igualdad de oportunidades.
En junio fue el lanzamiento oficial de la fundación, oportunidad en que realizaron diferentes actividades en el ‘Club del Agua’ Escuela de Natación; allí los niños hicieron natación adaptada e interacciones lúdicas, artísticas y didácticas, buscando estimular la comunicación. Paralelamente, se realizó un conversatorio para padres y acompañantes, con el fin de socializar y compartir experiencias donde la empatía y el amor fueron el eje central.
También, participaron activamente otras fundaciones como ‘Puertas de Amor’, que se dedica a sensibilizar y concientizar a la comunidad sobre la importancia de apoyar e integrar a niños con autismo, además de gestionar recursos para ayudar a las familias a solventar las terapias. Asimismo, la Fundación ‘Familia Itaq’ y la Escuela de Coaching ‘Itaq Espacio de Crecimiento’, colaboraron en la organización de este acontecimiento, brindando herramientas y talleres a las familias y entornos de niños con discapacidad, contribuyendo como soporte de la nueva fundación.






Durante la jornada, se realizaron cortes de calle y se dispusieron varias estaciones de juego, arte, reciclado, música, pileta y un espacio de conversación de coaching con los padres y familiares de niños con autismo. Esto marcó el inicio de un camino lleno de expectativas, donde el amor, el compromiso, la escucha y la empatía serán los valores que sostendrán los integrantes de Somos Puente.
Julia Blasco es profesora de educación física y coach ontológico, se encuentra cursando el nivel 3, y dentro de este nivel hay que presentar un proyecto de contribución social que debe ser votado por quienes participan de la capacitación. "En una de las clases comenté que yo había armado una fundación hace dos años, y por cuestiones particulares no pude continuar; y este año volví a conectarme con este proyecto de fundación, si bien lo inicié yo, decidí ponerlo en común con mis compañeros y eso produjo una movilización en el grupo y por votación decidieron apoyarlo. Esto fue el punto de partida para retomar la Fundación ‘Somos Puente’, que tiene por objetivo abordar el autismo, sobre todo en bebés, niños y adolescentes. La posibilidad que tenemos hoy es a través del agua, porque hay una pileta donde enseño natación a bebés y a niños; y es el espacio físico que disponemos hoy para generar ámbitos de inclusión para niños que tienen esta condición que es simplemente una manera diferente de comunicar".






Somos Puente es un proyecto que está apoyado por la Escuela de Coaching Itaq, cuya directora es Andrea Mónaco, en este grupo son 34 personas apoyando esta iniciativa. "Hicimos unas jornadas como primera acción, para visibilizar el espacio y compartir con familias, en esa oportunidad se acercaron cerca de cien personas, para compartir actividades de arte, música, y lo más importante el trabajo en el agua. Los niños disfrutan del agua, pueden hacer contacto, comunicarse de manera no verbal; se produce una conexión entre el alumno y el profesor que es muy compleja de describirla, pero se ve y se notan los avances. El objetivo de las clases personalizadas de natación, es que el niño con la condición autismo pueda integrarse primero a un mini grupo, uno a uno, y después a uno más ampliado, de tres niños, y luego al grupo donde pueden trabajar y compartir con resto de los compañeros".
Es importante que esta actividad sea visible, porque este trabajo personalizado es difícil de sostener, por el costo que tiene, debido a que se necesitan profesionales especializados que quieran trabajar con el autismo. "Vimos que son varias patas que hay que cubrir para cumplir el objetivo de trabajar con niños con esta condición, entonces se nos ocurrió armar la fundación para poder trabajar en conjunto con la Ley de Sponsorización, y esto nos va a permitir generar este espacio que vemos que falta. A su vez, a través del coaching buscamos crear ámbitos de conversación y escucha para las familias, ya que el inconveniente principal que encontramos es el trabajo de inclusión social, de poder compartir con otras familias, de disfrutar y compartir junto a sus hijos; entonces a través de la actividad física y el coaching esta fundación busca abrir su camino para que más personas con la condición autismo pueda tener su espacio".



La entidad está a cargo de un grupo de compañeros de Coaching Ontológico, funciona en calle Pellegrini 523, Resistencia (Chaco); y las personas responsables y colaboradoras son, Federico Bernasconi, Emilio Torregrosa, Julia Blasco, Verónica Ruiz Días, Cristian Schneider y Noelia Cleva. Para más información pueden comunicarse a los teléfonos: 3625-464278 (Prof. Julia Blasco) y 3456-262326 (Cristian Schneider).










