Un premio consuelo que se convirtió en un icono
NORTE, en un suplemento especial que edito en el año 2019, contaba sobre la olvidada historia de aquel artista que fue tan criticado por poner un tronco de madera en un banco de la plaza central.
Criticado por muchos, acompañado siempre de la prensa, y con un público desconfiado. Hoy, 33 años después, se convirtió en una referencia para quienes pasan por la Plaza.
Ese suplemento, en conjunto con el gobierno provincial y la Fundación Urunday, Marcelo Nieto escribe: "Era el invierno de 1991 y en la plaza transcurría la Primera Trienal Internacional de Escultura. Entre los artistas convocados para esa edición, estaba el chileno-israelí Daniel Peralta. El concursante se tomó su tiempo. Observó, midió, tuvo la visión y a última hora, con dos cortes oblicuos encastró el volumen cilíndrico en uno de los bancos de la plaza, el que estaba cerca de su box.

Esa fue la obra que causó unos verdaderos revuelos en los públicos (profanos y entendidos). Una "saludable polémica" que demostraba cómo el ciudadano se implicaba en la obra de arte, en el hacer artístico. Los medios de prensa amplificaron el debate y las cartas de lectores y las notas firmadas dieron fuerza y sentido a la obra más popular de la trienal.
¿Era una obra de arte? ¿Así de fácil se hacía una escultura? (en tanto alrededor, los escultores participantes, tenaces, por horas tallaban transformando lentamente la madera de urunday); ¿Puede un banco de plaza y un tronco tosco encastrado al utilitario, elevarse a la categoría de arte?"

Pasaron los años y fuimos entendiendo que desde nuestra visión, y desconocimiento, no podemos juzgar. Si bien cada uno tenemos nuestra percepción sobre tal o cual obra, no podemos decir si está bien o mal, pero si decir si nos gusta o que nos produce a nosotros como espectador.
Volviendo a la historia del "tronco en el banco", demás esta de contar que la escultura fue descalificada ya que no se ajustó al reglamento porque no se permitía materiales "extra", que en este caso era el banco.
Por decisión de la organización, por pedido del público o por el simple hecho de ese acto simpático, "Intitulada" se consideró una obra de arte y paso a formar parte del paisaje diario de nuestra plaza.
Marcelo Sánchez, quien se desempañaba como periodista en NORTE, definió en una nota periodística en el diario Clarín qué representa esa escultura: "Un tronco durmiendo la siesta en un banco de la plaza disputándole protagonismo a las estatuas".

Con la impronta de darle el lugar que se merece, en Facebook, un grupo de fogoneros, bajo el nombre de "Ñeriland" realizó el martes 12 de julio de 2011, un acto de reivindicación a la escultura "Intitulada" declarándola "Escultura ñeri".
Temas en esta nota

La Bienal del Impenetrable: el proyecto que convirtió a Castelli en territorio de escultura

Se encendieron las motosierras y la madera comenzó a cobrar vida en San Martín

Resistencia suma tres nuevas esculturas al museo a cielo abierto
Bienal del Chaco

Comenzó el Premio Desafío "Hierros Líder" en la Bienal
Compiten jóvenes artistas de todo el país y de Paraguay

Bienal del Chaco: el arte que vuelve a poner a Resistencia en el mapa cultural del mundo

Chaco presentó a los diez escultores que participarán en la Bienal 2026

Resistencia recuperó la icónica "Torre Eiffel": volvió a la esquina de las avenidas Alberdi y Marconi
Paisaje urbano










