A no descuidarse del picudo
"A no dormirse, no alcanza con los fríos para frenar la plaga", advierten los técnicos del INTA Sáenz Peña sobre el picudo del algodonero.
SÁENZ PEÑA (Agencia). Meses atrás, los productores agrícolas de distintos puntos de la provincia reportaron a NORTE RURAL que se detectaron en lotes gran cantidad de presencia de picudo del algodonero, la plaga que ocasiona severas pérdidas en este cultivo.

Hay preocupación por lo que pueda ocurrir en la campaña que se viene y de que no se repita lo de la campaña anterior, en la que no se ha realizado un manejo y control adecuado y los insectos pasaron a refugiarse en distintos lugares, principalmente en áreas de vegetación.
Al respecto, la ingeniera Marita Simonella, especialista en plagas del INTA Sáenz Peña, sostiene que para enfrentar el picudo del algodonero es fundamental no relajarse. La clave son las trampas de feromonas, las fechas de siembra y la destrucción de rastrojos a pesar del frío.
CON EL FRÍO NO ALCANZA
La llegada del invierno suele traer el conocimiento popular de que los insectos no sobreviven al frío. Sin embargo, los especialistas alertan sobre la necesidad de mantener las labores preventivas en el caso del picudo del algodonero.
La Ingeniera Simonella advierte, en una charla con el programa Agroperfiles Radio, que han hecho pruebas sometiendo al picudo a temperaturas de freezer y comprobado que "necesitan varias horas de frío para morir, son muy duros". "No esperemos que los fríos solamente controlen a la plaga porque necesitaríamos un invierno mucho más riguroso y duradero en el tiempo, en las horas frío. No estamos en nuestra zona en condiciones de especular con esta plaga".
INVIERNO CORTO
Además, los especialistas advierten que el clima invernal en nuestra región no se prolonga en el tiempo, sino que dura pocos días, para luego retomar temperaturas cercanas a los 30°. Por este motivo, se vuelve imprescindible la destrucción del rastrojo inmediatamente después de la cosecha.
Si bien se estima que hay insectos que emigran de los lotes buscando refugio, se advierte que muchos pueden quedar en los rastrojos, por lo que es imprescindible deshacer los restos para que no haya ninguna posibilidad de rebrote.
La fecha límite establecida para la destrucción del rastrojo fue el 15 de junio pasado, pero la cuestión climática ha condicionado esos plazos, por lo que se ha extendido el período de cosecha.
Aun así, la técnica remarca la necesidad de realizar esta destrucción, y así evitar proporcionarle al insecto un lugar donde pueda refugiarse y permanecer en cualquiera de sus estadios.
LAS FECHAS DE SIEMBRA
Otra de las medidas que la ingeniera Simonella considera fundamentales es el cumplimiento de las fechas de siembra: "Que en una misma zona, en una misma colonia, se respete el hecho de que siembren todos juntos en una misma fecha, es elemental. Son cuestiones básicas, es el famoso control cultural en el cual el productor tiene la última palabra".
Esta acción es básica, además para la coordinación de la tarea de prevención contra el picudo del algodonero que los productores deben encarar en conjunto. Cabe recordar que el Senasa destaca la importancia de respetar el vacío sanitario de 90 días sin presencia del cultivo para prevenir su dispersión.
TRAMPAS DE FEROMONAS
Un tercer punto elemental en la lucha contra el picudo es la utilización de las trampas de feromona, que posibilitan tener un panorama de la situación que se enfrenta. Aun en épocas invernales, los técnicos insisten en que "es importante tenerlas porque van a estar marcando por qué lado el picudo está saliendo y es el mismo lado por el que va a ingresar después al lote, y por donde uno va a tener que hacer las primeras intervenciones con los productos químicos".
La recomendación final es no relajarse con las labores necesarias, no confiar en el frío como factor determinante en la eliminación del picudo, y respetar las tareas y los plazos necesarios para que la situación sanitaria del algodón pueda controlarse.










