Hay diferencias entre lo que se declara y lo que se siembra
El Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) cotejó las variedades declaradas por los productores de algodón y la cantidad de hectáreas sembradas con semillas fiscalizadas. Hay inconsistencias sustanciales en los registros.
SÁENZ PEÑA (Agencia). Un informe oficial de la Secretaría de Bioeconomía de la Nación muestra inconsistencias en cuanto a la cantidad de variedades declaradas en el Inase, como la cantidad de hectáreas declaradas ante el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) cotejadas con la superficie real sembrada, ni tampoco refleja el porcentaje de muestras que fueron rechazadas.
El SISA registra a los productores, intermediarios y comercializadores que forman parte de las cadenas de los cereales, oleaginosas y legumbres de declaración obligatoria; también registra los predios donde se lleva adelante la producción y la superficie sembrada de los cultivos regulados, especificando el total sembrado de cada variedad. El informe señala que, según la metodología utilizada para realizar la comparación, "la superficie declarada en SISA se habría cubierto con el 87,91 % del total con semilla fiscalizada, algo no cercano a la realidad".

EL USO PROPIO
La superficie sembrada con semillas de "uso propio" sería de 12,09 %, algo que los controles efectuados en las deslintadoras no reflejan, afirma el informe. Esta situación -sostiene el organismo- permite inferir que los datos de superficie declarada y cantidad de productores volcados por estos últimos en SISA se encuentran muy por debajo de los reales, dado que los datos del programa "Semilla Segura" revelan un importante volumen de semillas deslintadas, equivalentes a 118.251 hectáreas que, sumadas a la superficie teóricamente sembrada con semillas de clase fiscalizada, superan la superficie declarada por los productores".
En tal sentido, y realizando la comparación con los valores informados por la Dirección de Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de Bioeconomía, el porcentaje de superficie sembrada con semilla fiscalizada es de 49,50 %, mostrando que la semilla de "uso propio" estaría en realidad superando el 50 %.
Santa Fe aumentó su siembra
SÁENZ PEÑA (Agencia). Analizando en detalle la ubicación geográfica de los establecimientos registrados, se observa que Santiago del Estero y Chaco disminuyeron en superficie respecto a la campaña anterior, aunque no es el caso de Santa Fe que aumentó su superficie sembrada en un 10,89 %. Más allá de las disminuciones sufridas, las tres provincias siguen siendo, al igual que en la campaña anterior, donde se informó mayor superficie sembrada para la especie, representando 40,35 %, 27,83 % y 24,37 %, respectivamente. En cuanto a la importancia del podio provincial, en la campaña 2023/2024 se han ubicado en conjunto en 92.55 %, un valor superior en 3,54 % al presentado en la campaña pasada de 89,01 % de la superficie sembrada total.
La situación del clima
En este orden, debe tenerse en cuenta la compleja situación climática que sufrió la campaña de siembra 2022/2023, debido a la severa restricción hídrica sufrida en todo el país. En este sentido, debe considerarse que una buena parte de las semillas deslintadas pudo no haberse sembrado o incluso haberse perdido luego de la siembra por falta de humedad, impactando esta pérdida en las estimaciones finales de siembra y, obviamente, en las declaraciones de los productores.
Además del volumen de semilla fiscalizada producido en cada campaña, dado que las características particulares de la especie exigen que las semillas sean deslintadas antes de la siembra, las plantas deslintadoras brindan la información de la semilla procesada por cada productor agrícola que reservó grano desmotado de su propia producción y pretende utilizarlo como semilla. La semilla que fue sembrada en la campaña 2023/2024 fue deslintada durante el año 2023.

EL DESLINTE
Debe tenerse en cuenta que el deslinte se realiza teniendo en cuenta un margen de disponibilidad ante cualquier evento imprevisto, de manera tal que es lógico pensar que se deslinte más semilla de la estrictamente necesaria, aunque se hace necesario el relevamiento y control que el propio SISA estableció en la campaña 2018/2019 cuando fue lanzado el programa "Semilla Segura", considerada "una herramienta necesaria para brindar mayor seguridad a la cadena algodonera en lo que respecta a la calidad e identidad de la semilla utilizada, además de verificar que la misma cumpla con la normativa establecida para el ejercicio legal de la excepción del agricultor".
Asimismo, respecto a la semilla fiscalizada producida, existe un reducido porcentaje que puede no ser finalmente comercializada, siendo por ello que la suma del total de la superficie teórica de semilla de uso propio deslintada y el total de semilla fiscalizada producida sea superior a la superficie declarada por los productores.
EL ANÁLISIS HECHO
Teniendo en cuenta el volumen de información procesada, se observa una elevación en casi todos los indicadores analizados, principalmente en la superficie de siembra declarada, es decir las hectáreas. Considerando que las proyecciones de siembra de la especie son de 600.000 hectáreas, se puede observar que está creciendo considerablemente la declaración de siembra en SISA de los productores de algodón.
Estas diferencias generarán consideraciones a tener en cuenta al evaluar el porcentaje de superficie sembrada con semilla fiscalizada. Por tal motivo, se puede inferir que, tanto por la superficie declarada como por la cantidad de productores en las últimas campañas, los productores de algodón no estarían cumplimentando acabadamente con la declaración SISA, dice el organismo nacional.
ANTECEDENTES
Desde que se incluyó el cultivo algodonero en el Registro de Usuarios de Semillas (RUS), que fuera creado por Resolución 80/2007 del Inase, con el objetivo de transparentar el mercado de semillas y verificar el uso de las mismas para propia producción dentro del marco de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas 20247, se logró generar las medidas necesarias para la introducción de nuevo germoplasma y nuevas tecnologías al sector, que permitieron un aumento de calidad y producción de fibra, dice, el organismo nacional que depende de la Secretaría de Bioeconomía de la Nación.
Para simplificar el régimen de información y las obligaciones formales de parte del productor agropecuario, se creó mediante la Resolución General Conjunta 4248/2018, por el Instituto Nacional de Semillas (Inase), la Administración Federal de Ingresos Público (AFIP), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el ex Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).










