Ludopatía en jóvenes
Son cada vez más las voces que vienen alertando sobre un aumento de casos de ludopatía juvenil, un fenómeno que es impulsado principalmente por el notable incremento de la oferta de apuestas en línea. Según los expertos, la fácil accesibilidad a internet que chicos de todas las edades tienen a través de dispositivos móviles es un factor que explica, en gran medida, este preocupante panorama.
Hace pocos días, la Asociación de Loterías Estatales Argentinas (ALEA) y la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos (Cascba) lanzaron una campaña para alertar sobre este nuevo problema y denunciar que se detectaron 254 sitios de apuestas ilegales que habilitan el acceso a las apuestas a los menores de edad, algo que está expresamente prohibido en nuestro país. Se trata de sitios ilegales que eluden las regulaciones que existen en nuestro país, aprovechando los vacíos legales y utilizando dominios internacionales. Un comunicado difundido por ambas entidades indica que, mientras los sitios legales operan bajo estrictas normas de control e implementan procesos, recursos y tecnologías que garantizan no solo que los menores no puedan jugar, sino también que los mayores lo hagan en un entorno seguro y responsable, los que operan en la ilegalidad no aplican ningún tipo de control. En ese sentido, se supo que se radicó una denuncia penal ante la Justicia federal solicitando el bloqueo de estos sitios de apuestas ilegales que operan en el país sin ningún tipo de control ni autorización.
La preocupación por este creciente fenómeno llegó también al Congreso de la Nación. En la Cámara Baja, un plenario de las Comisiones de Adicciones y Control de Narcotráfico, Acción Social y Salud Pública, Comunicaciones e Informática y Legislación Penal llevó a cabo una reunión informativa para abordar la temática de ciberapuestas y ludopatía. Allí se advirtió, entre otras cosas, que desde una edad cada vez más temprana, niños y adolescentes están expuestos a un entorno digital donde las apuestas están al alcance de la mano. Según los especialistas en adicciones, esta fácil accesibilidad combinada con la naturaleza adictiva de los juegos de azar favorece el desarrollo de la ludopatía en edades tempranas. Así, lo que alguna vez fue considerado un pasatiempo destinado a personas adultas, el avance de las tecnologías permite que hoy ese entretenimiento invada el mundo digital y atrape la atención y el dinero de adolescentes e incluso niños. En el citado plenario realizado en la Cámara de Diputados de la Nación se advirtió también que el incremento exponencial de plataformas de apuestas en línea, acompañado de estrategias publicitarias agresivas que incluyen desde anuncios en las camisetas de equipos de fútbol hasta la omnipresente presencia en redes sociales a través de influencers y streamers, la industria del juego ha encontrado en los jóvenes un mercado lucrativo y vulnerable.
"Las plataformas ilegales están radicadas en paraísos fiscales que funcionan fuera del control estatal, con lo cual el combate es más difícil y habrá que agilizar la creatividad legislativa para ver de qué forma podemos impedir esto", señaló el adjunto de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, durante su exposición en la Cámara de Diputados de la Nación.
Por otro lado, los expertos advierten que el impacto de la ludopatía juvenil va más allá de las consecuencias económicas que puede sufrir el apostador. Estudios han demostrado que los jóvenes que participan en juegos de azar tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas como ansiedad, depresión y baja autoestima. Además, pueden sufrir también un deterioro en el rendimiento académico y en las relaciones interpersonales, que perpetúan un ciclo de adicción que puede persistir hasta la adultez.
Es responsabilidad de todos, desde los legisladores hasta los padres y educadores, abordar este problema con la seriedad y urgencia que merece. Se deben implementar políticas públicas efectivas que regulen la publicidad de las apuestas dirigida a menores, restrinjan el acceso a plataformas de juego para menores de edad y eduquen tanto a jóvenes como a adultos sobre los riesgos asociados con la ludopatía. Del mismo modo, es importante que las plataformas digitales y los llamados "influencers" asuman una responsabilidad ética en la promoción de productos relacionados con el juego, asegurándose de no contribuir a la normalización de conductas adictivas entre los jóvenes.
La ludopatía juvenil no es simplemente un fenómeno pasajero o una moda entre los adolescentes. Es un problema de salud pública que requiere una respuesta coordinada y urgente.










