En búsqueda de la sustentabilidad de los sistemas agropecuarios del Chaco
SÁENZ PEÑA (Agencia). En los últimos años se ha buscado la sustentabilidad de los sistemas agrícolas y pecuarios a través de cambios de paradigmas, como la adopción de cero labranza, rotación e intensificación de cultivos, alta participación de gramíneas para lograr mayor y mejor calidad de cobertura en el suelo y evitar así procesos degradativos.
El uso de fertilizantes y/o abonos permite incrementar no solo el rendimiento de cultivos sino también el aporte de rastrojos al sistema, incrementando los niveles de carbono que se traduce a materia orgánica.

Ensayos de larga duración llevados adelante en instituciones como el INTA, han permitido comprobar el tiempo que lleva mejorar los niveles de materia orgánica en el suelo (MOS), y cómo avanza la evolución de otros indicadores físicos y químicos.
Pero está comprobado que la mejora requiere lapsos prolongados y no siempre se logran buenos resultados, por ello se incursionó en la incorporación de cultivos de servicios como práctica para mejorar los servicios ecosistémicos (aumento del carbono, consecuentemente incremento de la MOS, mejoras en los niveles de nitrógeno, en la estructuración de suelo, mayor infiltración de agua, etcétera).
Pero la desventaja de estos, es que no todos los años se pueden presentar las condiciones ambientales para su correcta implantación, o estar condicionados por la rotación; por ejemplo, a la salida de un maíz es difícil por la fecha encontrar humedad en los primeros centímetros de suelo para una buena germinación, salvo que se practiquen siembras aéreas y hacerlas previo a la cosecha del maíz, cuando aún hay humedad superficial.
Con el afán de hallar la solución a estos problemas, hace tres campañas que se viene evaluando la asociación de cultivos, es decir, siembra de cultivo de renta y cultivos de servicios. La finalidad de la asociación de cultivos es lograr mayor eficiencia en el uso de los recursos, mejorando las condiciones actuales del sistema.
Se evaluó la asociación de cultivos, poniendo al cultivo de renta un cultivo acompañante. En este caso, el maíz (Zea mays) junto a otras gramíneas y leguminosas.
Esta práctica no solo es interesante para los productores agrícolas sino también a mixtos, que les permite incrementar las raciones en el caso de requerirlas.

El ensayo se instaló en el Establecimiento "Tres Quebrachos", perteneciente a la familia Listello, en la zona de Pampa Moreno, perteneciente al departamento de Chacabuco en la provincia del Chaco.
Las siembras corresponden al mes de enero de las campañas 2021-22, 2022-23 y 2023-24. El primer y segundo años se sembró el maíz y luego fue intercalado el cultivo acompañante, en parcela aparejada los tratamientos definidos, que fueron Brachiaria ruziziensis, B. brizantha cv piatá y Vicia villosa, esta última con el objetivo de incorporar nitrógeno (N) al sistema. Así quedaron definidos los tratamientos a evaluar: solo maíz (Testigo, T0), maíz + vicia (T1), maíz + B. ruziziensis (T2), maíz + B. brizantha cv piatá (T3).
Esto se concretó en las campañas 2021-22 y 2022-23, donde no participó B. brizantha cv piatá. Y para la campaña 2023-24 hubo cambios en los tratamientos T1, buscando una mejor opción a Vicia villosa reemplazando por una Vicia nativa (Macroptilium Mancebo) buscando mejor adaptación a la época, agregando otra leguminosa como Aeschynome americana (T3), y se repitió la Brachiaria ruzuziensis en dos densidades de siembra, 5 Kg/ha (T4) y 3 kg/ha (T5).
Los resultados obtenidos arrojan datos muy interesantes para la zona.
CAMPAÑA 2021-2022
Los resultados obtenidos permitieron validar positivamente el aumento de materia seca obtenido por las combinaciones de estos cultivos, y un dato importante es el remanente de agua útil luego de cada práctica.
En todos los tratamientos se logró obtener aproximadamente 1000 kg ha-1 más de grano respecto del T0. En cuanto a la diferencia de aporte de materia seca (MS, expresada en kg ha-1) lograda fue, T1: 17225; T2: 14375; T3: 15850 en comparación con los 11458 kg ha-1 obtenidos en el T0 (ver cuadro resumen).
Respecto al consumo de agua, se puede considerar que esta práctica no atenta con un mayor uso de la misma, evaluado a través de los remantes de agua útil en el perfil hasta 150 cm de profundidad. Obteniéndose los siguientes valores, T0: 193,5; T1: 182,6; T2: 208,7 y T3 con 204,6 mm de agua útil hasta los 150 cm de profundidad.
CAMPAÑA 2023-2024
Los resultados no están concluidos para esta campaña, solo se presentan datos de humedad para verificar el consumo diferencial como consecuencia del manejo. Y previendo la no cosecha de maíz por efectos marcados de chicharrita y golpe de calor al momento del período crítico del cultivo.
Se puede concluir que esta práctica resulta muy promisoria para la región, debiendo validarse frente a variaciones climáticas interanuales que enfrenta la situación de cambio climático.
Fuente: El presente trabajo fue elaborado por técnicos del INTA Las Breñas, Sauer, M. V1.; Listello, N.; Gómez, D.; Slavik, P.










