Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

¿Qué es un haiga? El origen del término

Suena pero no es un coche japonés. Una nota del diario El País explica el origen automovilístico de esta palabra.

El concepto de coche haiga tiene su origen en la posguerra de la Guerra Civil Española, con un uso que se generalizó de tal manera que la Real Academia Española lo incluyó en su Diccionario de la Lengua. Se trata de un nombre masculino de uso coloquial y hoy poco frecuente que se refiere a un "automóvil muy grande y ostentoso, normalmente de origen norteamericano".


buick.jpg
Este Buick es uno de los típicos autos “haiga” de la España postguerra. Cuanto más grande, más adinerado era su dueño.

El término fue más utilizado en la segunda mitad del siglo pasado que en la actualidad, ya que se correspondía con un tipo de automóvil que se hizo popular en aquellos tiempos.

Fue entre los años ‘50 y ‘60 cuando empezaron a llegar a España algunos coches importados desde el otro lado del Atlántico, muchos de ellos acompañados por propietarios que regresaban a su país tras el exilio por la Guerra Civil.


agencia.jpg
“Deme el auto más caro que haiga” era la frase favorita de los nuevos ricos que se volvieron a España y trataban de ostentar la fortuna hecha en América.

LOS QUE "HICIERON LA AMÉRICA"

El perfil de esta emergente clase social enriquecida en América, conocidos como indianos, se correspondía a menudo con personas con una formación escasa que habían triunfado en los negocios con constancia y esfuerzo.

Una vez conseguido ese éxito, su actitud solía pasar por el exhibicionismo de tal condición, incluyendo en esa ostentación conducir un vehículo que hiciera justicia, al menos aparentemente, a su posicionamiento.

Con tal planteamiento compraban y trasladaban hasta España los coches norteamericanos más caros, grandes y lujosos. Marcas como Chevrolet, Buick, Chrysler o Cadillac acaparaban la atención de los nuevos ricos, que de paso se convirtieron en el objetivo de la ironía o mofa de sus compatriotas. Quizá con cierta vergüenza ajena, quizá con algo de envidia malsana…


desfile.jpg
En algunos pueblos el dueño de un “haiga” era muy requerido para desfiles y procesiones religiosas. Se prestaban de buena gana para hacer ostentación con su auto.

Así fue como se empezó a ex- tender la burla de que estos emigrantes repatriados buscaban en los concesionarios "el coche más grande que haiga", refiriéndose con ello a una errónea conjugación del verbo haber propia de alguien poco versado en su propia lengua.

AL DICCIONARIO

También lo más caro o lujoso que hubiera disponible adquirió el sobrenombre de haiga, hasta al punto de que la RAE admitiera esa denominación coloquial para automóviles de unas determinadas características.


v8.jpg
Los poderosos V8 americanos eran el sueño de los llamados “indianos”, españoles que hicieron fortuna rápidamente en América y regresaron a su terruño.

La ironía fue muy utilizada durante décadas, convirtiéndose en una forma rápida y sencilla para definir a las enormes berlinas estadounidenses, tan diferentes de los coches españoles, e incluso europeos, que por aquellos años circulaban en el Viejo Continente.

Sin embargo, con el paso del tiempo los haigas dejaron de ser modelos sorprendentes y, sobre todo, el avance cultural del país alejó errores de este estilo en una población más culta, preparada y educada.

Te puede interesar