Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

El legado de Houssay

Hoy se celebra el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología. La fecha fue establecida en 1982 por la Unesco para recordar el nacimiento del científico argentino Bernardo Houssay, ganador en 1947 del Premio Nobel de Medicina y creador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicet). Además de haber sido un entusiasta impulsor de instituciones científicas, Houssay siempre destacó la importancia de formar nuevas generaciones de científicos.

"Los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico-tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia", dijo en una oportunidad Houssay y esa reflexión adquiere en la Argentina de estos días, en los que el sistema científico-tecnológico nacional enfrenta serias dificultades, una especial significación.

Aquí en nuestra provincia para conmemorar este día mundial se realizará la primera Cumbre Chaqueña de Ciencia, Tecnología e Innovación que contará con la participación de expertos en distintas disciplinas. La actividad es organizada por el Instituto Chaqueño de Ciencia, Tecnología e Innovación (Iccti) y se espera que el gobernador Leandro Zdero participe en el cierre del encuentro. No es un dato menor que, en el contexto actual, el titular del Ejecutivo provincial apoye esta iniciativa. Es que, como se ha señalado ya en otras oportunidades en esta columna, la transferencia de conocimientos y tecnologías al sector productivo es clave para el desarrollo del Chaco y de la región, que necesitan fortalecer las cadenas de valor para generar empleo de calidad. Por otra parte, hay un indicador que no se puede pasar por alto: el 85 por ciento de los recursos científicos del país están concentrados solo en cuatro jurisdicciones (Córdoba, Santa Fe, Gran Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires) donde las probabilidades de concretar esas transferencias son mayores que en el resto de las regiones, entre ellas el NEA. En noviembre de 2021 la Cámara de Diputados de la provincia sancionó la ley 3464-A que creó el Instituto Chaqueño de Ciencia, Tecnología e Innovación, estableciendo así el marco legal e institucional "para el desarrollo de una política provincial de ciencia, tecnología e innovación". Según esa norma provincial, el instituto debe enfocar sus esfuerzos en "promover la aplicación del conocimiento científico tecnológico para mejorar las condiciones de vida en términos socio productivos, culturales, ambientales y educacionales; en línea con las políticas e instituciones nacionales de ciencia, tecnología e innovación, apuntando al desarrollo local y regional reduciendo la brecha del desarrollo tecnológico intra e inter provincial y motivando el interés por la ciencia, la investigación y la innovación en la ciudadanía chaqueña".

A nivel nacional, en cambio, el escenario no es alentador. En marzo pasado, 68 científicos ganadores del Premio Nobel de distintos países hicieron pública una carta en la que expresaron su preocupación por "la eliminación del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, el despido de empleados administrativos del Conicet y de otros institutos en todo el país, y la rescisión anticipada de muchos contratos". En la misiva, además, recordaron que Argentina "es el único país de la región que ha desarrollado su propia vacuna contra Covid-19, construido y lanzado satélites de comunicaciones y diseñado y construido reactores nucleares de última generación que no solo se han exportado, sino que generarán un suministro nacional de radioisótopos para uso médico crucial".

En las sociedades más desarrolladas, el debate no pasa por saber si la ciencia, la tecnología y la innovación son o no fundamentales para la generación de riqueza de un país. Eso está fuera de discusión. Lo que se discute es qué sectores merecen más inversión y apoyo del Estado y ameritan un buen trabajo de articulación con el sector privado. En ese sentido, se puede citar el informe publicado por el Comité de Ciencia del Congreso de los Estados Unidos que recomienda apuntalar el trabajo de quienes hacen investigación de calidad, recordando que invertir en ciencia y tecnología es una especie de seguro que contrata un país con el objetivo de mejorar su economía y la calidad de vida de su población. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia advirtió hace mucho Houssay. Es de esperar que sus palabras nos ayuden a reflexionar sobre la enorme importancia que tiene para una provincia como el Chaco la formación de recursos humanos con alta calificación, que sean capaces de generar nuevos conocimientos y que contribuyan a dar nuevas respuestas a los desafíos presentes y futuros.

Te puede interesar