Los riesgos de los cigarrillos electrónicos
La Organización Mundial de la Salud advirtió que la comercialización de nuevos productos con nicotina, como los cigarrillos electrónicos, suma cada año más consumidores, sobre todo en el segmento más joven de la población. Algo similar ocurre con otros productos de tabaco calentado que también son peligrosos para la salud.
La OMS puso la lupa sobre el consumo de este producto en adolescentes y jóvenes. Los especialistas del organismo internacional realizaron varios estudios y hallaron que la nicotina es altamente adictiva y resulta aún más peligroso para niñas, niños y adolescentes ya que están en pleno desarrollo de su cerebro. Por ese motivo, se lanzaron campañas para prevenir el consumo de los productos que contienen nicotina y, al mismo tiempo, para destacar la necesidad que los Estados adopten medidas para evitar males mayores.
En nuestro país, la Fundación Interamericana del Corazón publicó un informe en el que observa que, a medida que las distintas regulaciones de control del tabaco generan sus efectos y se reducen las ventas de cigarrillos tradicionales en los países, la industria tabacalera orienta sus esfuerzos hacia la generación de variantes y nuevos productos. "Los llamados Productos Emergentes de Tabaco y Nicotina han tenido un gran auge a nivel mundial en los últimos años, modificando los hábitos y patrones de consumo de tabaco en la población en general y en los grupos más vulnerables en particular", sostiene el documento. Allí se explica, además, que dentro de estos productos se encuentra una amplia variedad de dispositivos, entre los que se destacan el denominado cigarrillo electrónico (también llamado vapeador), cuya principal característica es que no contiene tabaco. Estos dispositivos funcionan mediante baterías que calientan un líquido para crear aerosoles que se pueden inhalar. Dicho líquido puede contener o no nicotina, existiendo una amplia variedad de líquidos que permiten saborizar el aerosol que produce el dispositivo.
Por otra parte, están los Productos de Tabaco Calentado, dispositivos que, como lo dice su nombre, contienen tabaco. Su principal característica es que, en lugar de combustionar el tabaco, lo calientan a menor temperatura que en la combustión generando un aerosol que es inhalado por el usuario. En este caso, el dispositivo, en lugar de un líquido, necesita de un cigarrillo con tabaco prensado en un diseño particular. Este contiene nicotina, aditivos y puede contener saborizantes.
La última Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, del año 2019, reveló que en nuestro país el 7,1% de los adolescentes de entre 13 y 15 años consumía estos productos, y que el 14,4% de los chicos consultados reconoció que alguna vez los probó. Sobre este tema en particular, los especialistas explican que en los últimos años las estrategias de comercialización de las multinacionales del tabaco se orientaron a ese segmento de la población. En ese sentido, el reciente informe de la OMS confirma que los niños de 13 a 15 años consumen cigarrillos electrónicos en tasas superiores a las de los adultos en todas las regiones en las que tiene presencia el organismo internacional.
Cabe recordar que en octubre de 2019 se registró en nuestro país el primer caso de un paciente al que se le detectó una grave afección pulmonar asociada al vapeo. El incidente ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires e involucró a un hombre de 30 años que había comenzado a consumir cigarrillos electrónicos siete meses antes. Los médicos que lo atendieron indicaron que el paciente llegó con dificultades para respirar y que luego de los controles se le diagnosticó una afección provocada por la acumulación de proteínas y lípidos en los alvéolos pulmonares que se conoce como proteinosis alveolar pulmonar. Con el paso de las horas el cuadro de salud del paciente se agravó, lo que derivó en una internación en terapia intensiva con asistencia respiratoria. Por suerte logró salir del estado crítico y se recuperó en forma favorable. Su caso fue el primero registrado en el país de una patología pulmonar asociada al vapeo, como se denomina a la inhalación del vapor generado por los cigarrillos electrónicos, que son dispositivos creados en China en el año 2004, que utiliza una pequeña batería para calentar una solución líquida y convertirla en vapor. Su diseño generalmente imita un cigarrillo, un cigarro o una pipa.
En conclusión, estos productos no son seguros para fumadores ni para no fumadores. Por eso es necesario que se informe a la ciudadanía sobre sus efectos nocivos.










