Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Día Mundial de los Bosques

La lucha contra la deforestación

En 1971, a instancia de los estados miembros de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se estableció el 21 de marzo el Día Forestal Mundial, una jornada que invita a reflexionar y a comprometernos con su preservación y cuidado, para la restauración de las masas forestales.

Es una fecha que además debe ser diaria para destacar que todos los tipos de bosques proveen a los pueblos del mundo de bienes y servicios esenciales, sociales, económicos y ambientales. Contribuyen a la seguridad alimentaria, al agua y aires limpios y protección del suelo. Su manejo sostenible es fundamental para lograr un desarrollo sustentable (para las generaciones presentes y futuras).


bosques.jpg

Deforestación sin control

El lema de este año es "Bosques e innovación: nuevas soluciones para un mundo mejor", reconociendo el papel fundamental de la tecnología y la innovación en la preservación de los ecosistemas forestales. El uso de drones permite un seguimiento forestal para vigilar a los bosques en la lucha contra la deforestación debido a que cada año se pierden millones de hectáreas y otros millones de hectáreas son arrasadas por los incendios. 

Los bosques cubren aproximadamente 1/3 de la superficie del Planeta, albergando más del 80% de la biodiversidad terrestre, sin embargo, cada año se pierden más de 13 millones de hectáreas. Pérdida que contribuye un 18% a las emisiones globales originada por la reducción de los sumideros de carbono y a la liberación de carbono almacenado por los bosques que amenaza la supervivencia de innumerables especies, la seguridad alimentaria e hídrica.

El cuidado de los bosques afín con la biodiversidad obedece a las innumerables especies que guarda, dio lugar al tratado para conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y sobre la biodiversidad (Ley 24.375 de nuestro país). 

Los científicos reconocen la urgencia de resaltar el papel de los bosques en la mitigación de las emisiones de carbono. Es necesario un empoderamiento de los pueblos indígenas, que son los guardianes de gran parte de los bosques aún intactos en el mundo, lo que contribuye a preservar la conservación de la biodiversidad y la fijación de carbono. Pese a la obligación de tratados internaciones y leyes argentinas, no se ha hecho realidad esta obligación. 

Los bosques tienen un papel crucial contra el CC al actuar como sumideros globales de carbono, eliminando el CO2 de la atmósfera y almacenándolo en la biomasa de los árboles. Pero la capacidad de los bosques del mundo para neutralizar el carbono está disminuyendo por la deforestación sin control. A su vez los impactos negativos de las temperaturas más altas y las sequías ralentizan el crecimiento y matan a los árboles.

El CC será cada vez peor, los bosques eliminan el 30% de las emisiones de carbono creadas por el hombre, pero están dejando de eliminarlo a causa de la deforestación pasando a ser emisores del carbono acumulado. Los científicos sostienen que, término medio, anualmente la caída de ramas en una hectárea libera 0,65 toneladas de carbono de vuelta a la atmósfera y los árboles muertos 0,72 toneladas.  

Mantener un clima estable exige conservar la naturaleza, por eso los bosques son de prioridad en la lucha contra el CC y el calentamiento global. La degradación de la naturaleza está ligada a la deforestación y el uso de la tierra. De ahí que la ciencia reconoce que el uso de la tierra contribuye significativamente a mitigar el CC mediante la gestión sustentable de los bosques, océanos y otros ecosistemas terrestres, costeros y marinos. 

Los bosques albergan el 80 % de todas las especies de anfibios conocidas. Contienen más del 50 % de la reserva mundial de carbono en los suelos y la vegetación. Más del 30 % de las nuevas enfermedades se atribuyen al cambio en el uso de la tierra y la deforestación. Cada año se pierden de bosques el equivalente a 14 millones de campos de fútbol por deforestación. Los bosques y los humedales proporcionan el 75 % del agua dulce accesible del mundo.

Cada año se pierde de bosques

el equivalente a 14 millones

de campos de fútbol.

No es el calor, es el desmonte

Afín con los sumideros de carbono que son los bosques, nuestro país por Ley 24.295 aprobó el Tratado Convención Marco de la ONU sobre CC, para la "estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas (causadas por el hombre) peligrosas en el sistema climático". 

El artículo 4 inciso d) estableció el compromiso de promover la gestión sostenible y apoyar la conservación y el reforzamiento, de los sumideros y depósitos de todos los gases de efecto invernadero, inclusive la biomasa, los bosques y los océanos, así como otros ecosistemas terrestres, costeros y marinos. 

La Ley 27.270 que aprobó el Tratado de París sobre el CC para limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de los 1,5°C en comparación con los niveles preindustriales al 2030. El Artículo 5 establece adoptar medidas para conservar y aumentar, los sumideros y depósitos de gases de efecto invernadero a que se hace referencia en el artículo 4 de la Convención, incluidos los bosques.


bosques nativos.jpg

De presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la sociedad. Como excepción, el desmonte. Empodera a las comunidades originarias para la protección y establece la obligación de un Estudio y Evaluación de Impacto Ambiental para todo cambio de uso del suelo (deforestación).

Hace prevalecer los principios precautorio y preventivo, manteniendo bosques nativos cuyos beneficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del ambiente. 

No es el calor, es el desmonte. Salvemos a las generaciones futuras, nuestros hijos, nietos y demás.  

*

(El autor es abogado -MAT.764 STJ Chaco- y especialista en evaluaciones ambientales).

Más de ambiente+ Ver todas
Te puede interesar