Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Voto latino en EEUU

Las preferencias electorales de los latinos que viven en Estados Unidos y están en condiciones de participar en los comicios presidenciales de noviembre podrían inclinar la balanza, a favor de uno u otro candidato. Se estima que 17,5 millones de personas con raíces latinas están habilitadas este año para concurrir a las urnas. Se trata del segundo grupo étnico más numeroso y por ese motivo adquiere cada vez una mayor influencia a la hora de votar. 

Los analistas coinciden en señalar que en algunos estados norteamericanos como Nuevo México y Colorado, los votos latinos fueron clave para la victoria de algunos candidatos. En distritos como California y Texas, por ejemplo, uno de cada tres votos pertenece a esa comunidad. Una organización no gubernamental -la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados- lanzó una campaña para convocar a los votantes y candidatos de ese origen a impulsar a esta comunidad "para hacer efectivo su poder" e influencia en las políticas de EEUU. La iniciativa plantea, entre otras cosas, que el voto latino ha ido ganando importancia en las elecciones estadounidenses, con un rápido crecimiento tanto en la participación como en la representación política dentro del país.

Además, la entidad que nuclea a funcionarios latinos asegura que este año habrá un nuevo récord de participación del voto latino. Si, como se espera, alrededor de 17,5 millones de latinos acuden a las urnas, se registrará un aumento del 6,5% en comparación con las elecciones presidenciales de 2020. Politólogos que siguen de cerca la evolución del escenario estadounidense coinciden en observar que el voto latino es una fuerza que adquiere cada año mayor relevancia en la política doméstica de los Estados Unidos. El fenómeno, señalan, se explica por el crecimiento demográfico que experimenta este sector de la población, que se ha convertido en la primera minoría superando a la comunidad de afroamericanos.

Según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, la proyección arroja que en el año 2060 uno de cuatro norteamericanos tendrá origen latino. No obstante, el crecimiento de la población latina en Estados Unidos está lejos de eclipsar a la mayoría blanca: el 70 por ciento de los norteamericanos pertenece a ese grupo que conserva la influencia en el poder político y económico de la potencia del norte.

Todo indica, al menos hasta ahora, que en las elecciones del 5 de noviembre próximo volverán a competir por la presidencia el candidato demócrata, Joe Biden, y Donald Trump por el partido Republicano. Si en esa fecha los latinos acuden en forma masiva a las urnas, el voto de este grupo étnico podría ser clave en la elección del próximo mandatario estadounidense. En ese sentido, hay quienes sostienen que en el entorno del republicano se presta cada vez mayor atención al fenómeno del crecimiento del electorado latino, especialmente luego de la decisión que adoptó la Corte Suprema que le permite seguir en la carrera hacia la Casa Blanca.

En ese sentido, cabe recordar que el Tribunal Supremo de Estados Unidos dio luz verde al deseo de Trump de presentarse a las primarias del Estado de Colorado, que había invocado una enmienda constitucional para vetar su candidatura. Pero, en rigor, el lento y constante proceso de crecimiento demográfico que experimentan las familias latinas radicadas en suelo norteamericano también está bajo el radar de los asesores de la campaña demócrata, que se ilusionan con los datos que arrojan las estadísticas de elecciones anteriores que muestran una preferencia de este sector hacia los candidatos de esa fuerza. Sin embargo, algunos prefieren mantener la cautela ya que si bien históricamente los votantes de la comunidad latina se han inclinado en su mayoría hacia los candidatos del Partido Demócrata, en los últimos años se observó un aumento de los perfiles no partidistas de los electores y una mayor diversificación en las preferencias políticas de los jóvenes menores de 30 años.

Distintos sondeos que se llevaron a cabo en las últimas semanas revelan que temas como la inflación, los empleos bien remunerados y la violencia armada son prioritarios para los latinos en esa franja etaria que está habilitada para votar. De todos modos, los expertos en campañas electorales advierten que la comunidad latina no es un grupo homogéneo y que, como pasa en otros segmentos de población, en este caso también se presentan matices ideológicos marcados por las preocupaciones de cada elector.

Te puede interesar