Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
El delito expone un flagelo social

Robar medidores de agua tiene una pena máxima de seis años

El letrado señaló que también es importante la responsabilidad que tienen quienes reciben los artículos sustraídos.

"Sacando algún tipo de caso puntual, en principio general, tanto el apoderamiento de cables como de medidores es encuadrado en la figura de robo, artículo 164 del código penal. El hurto es la figura madre y el robo la figura específica", explicó en diálogo con NORTE el abogado penalista del fuero local Marco Molero.


nor170224-005f01.jpg
El robo de medidores ya superó la capacidad de reposición que tiene la empresa que presta el servicio de agua potable.

"El robo se trata de un apoderamiento pero mediante el uso de la fuerza en las cosas o violencia en las personas, el robo tiene un pena máxima de seis años. Para el apoderamiento de la cosa hay un despliegue de energía material tendiente a vencer los obstáculos que tiene de sujeción o protección", detalló.

"El robo de cables está demostrando, al igual que en los medidores, que a la par de la cuestión jurídica hay un flagelo de tipo sociológico-criminal. Los índices de pobreza se muestran por cómo viven las clases con menos recursos, pero también porque la delincuencia recurre a objetos de la acción, es decir hurta objetos de menor valor. En una sociedad sin problemas económicos se roban autos, pero en una con problemas económicos se roban cables para vender el cobre", señaló.

"Es también importante la responsabilidad que tiene quien recepciona objetos robados, que puede ser una chacarita como un particular. Como mínimo le corresponde la figura de encubridor, pero también puede ser partícipe", añadió.

"La diferencia entre una figura y otra es la existencia de un acuerdo previo. Es más grave ser partícipe porque refuerza la decisión del autor de actuar, mientras que el encubridor actúa después de ocurrido el hecho", mencionó.

En los últimos meses se incrementó tanto el robo de cables como de medidores de agua. En ambos casos buscan el metal y para obtenerlo, por lo general, queman las partes de plástico, por lo que también se genera una contaminación ambiental, además del daño social, porque son varios los afectados por el robo de cables.

Más de Diálogo con NORTE+ Ver todas
Te puede interesar