El año de la democracia
La mitad de la población del planeta que vive en naciones de los cinco continentes concurrirán este año a las urnas para elegir autoridades. Es la primera vez en la historia que la comunidad internacional tiene calendarios electorales claves acotados en el mismo año. Por eso se afirma que 2024 es el mayor año electoral de la historia ya que se celebrarán comicios en países y regiones con mucho peso en la geopolítica global como Estados Unidos, India, Rusia y la Unión Europea.
Se calcula que más de un centenar de comicios forman parte del calendario electoral mundial de este año. A los casos ya citados se suman las elecciones programadas en México, Venezuela, Brasil, Irán, Túnez, Panamá, Uruguay y Taiwán. En este último caso, el mundo estará atento a lo que suceda con la jornada electoral que se vivirá este sábado en la isla, en unos comicios que abren signos de interrogantes tanto en China como en Estados Unidos. Es que depende de quien se imponga en las urnas, el nuevo escenario planteará desafíos tanto para Washington como para Pekín que reclama soberanía sobre el territorio taiwanés.
Otro dato a tener en cuenta es que los ciudadanos con derecho al voto de tres de los cuatro países más poblados del planeta concurrirán a las urnas este año: India (1.428 millones de habitantes), Indonesia (277.432.000 habitantes) y Estados Unidos (340 millones de habitantes). La postura que adopten las próximas administraciones de estos países frente a la economía global impactará en todas las regiones del planeta. También otras naciones como México, Sudáfrica, Argelia, Mali, República Dominicana, El Salvador, Uruguay, Venezuela, Reino Unido, Ucrania, Turquía, Irlanda, Irán, Senegal, Alemania y España, celebrarán comicios, aunque en los dos últimos casos no serán nacionales sino regionales.
Una atención muy especial merece el caso de las elecciones en Estados Unidos, que se realizarán el 5 de noviembre para elegir al nuevo presidente. Es que todavía está muy fresco en la memoria de buena parte de los estadounidenses el recuerdo del asalto al Capitolio que tuvo lugar el 6 de enero de 2021 cuando partidarios del entonces presidente saliente, Donald Trump, irrumpieron con violencia en la sede del Congreso ocupando partes del edificio durante varias horas.
Según el Índice de Democracia que elabora el grupo The Economist para evaluar el estado de la democracia en 165 países del mundo, en los últimos años hubo un descenso en el nivel de confianza hacia el sistema en muchas naciones. El estudio se basa en un pormenorizado análisis de los procesos electorales, el funcionamiento de los gobiernos, la participación política, la cultura política y el grado alcanzado por las libertades civiles. En el mundo, explican los especialistas, las democracias plenas son una minoría que convive con las democracias imperfectas, los regímenes híbridos y los regímenes autoritarios. Por ejemplo, según The Economist, la Argentina integra el grupo de 21 naciones con democracias imperfectas. Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, los Estados Unidos pasaron a integrar -según los análisis de las mencionadas consultoras- el grupo de países con democracias imperfectas.
Como hemos señalado en otras oportunidades las democracias de los países de América Latina se vieron amenazadas durante muchos años por los golpes de Estado. Pero actualmente existen modos más sutiles para debilitar la participación ciudadana. Por eso, es necesario fortalecer las instituciones de la democracia, condenando las posiciones políticas extremas, rechazando todas aquellas retóricas agresivas que promueven las divisiones en el seno de la sociedad y atentan contra todos los esfuerzos que a diario se realizan para mantener el diálogo y el respeto al otro como base de la convivencia pacífica en la comunidad.
Los errores y debilidades de la democracia se corrigen con más democracia, nunca con mentiras o invitaciones a la intolerancia, y menos con llamados a desconocer los resultados de comicios realizados con transparencia o para ampliar la brecha entre representantes y representados. Por otra parte, hay que tener en cuenta que actualmente los sistemas democráticos deben hacer frente a nuevos desafíos que son la circulación de información falsa y la reproducción de los discursos de odio. En ese sentido, cabe mencionar un informe del Center for American Progress que advierte sobre el riesgo que representa para la vida en sociedad la desinformación y la exacerbación de las diferencias durante los procesos electorales.










